Violines, panderetas, serenatas y balcones

Roberto Delgado
Por Roberto Delgado 15 Septiembre 2012
Con el tiempo, lo que irrumpió como un fenómeno imparable se va desdibujando.

Así ocurrió con el panderetero que desde hace dos meses se para a cantar frente a los balcones de LA GACETA durante largas horas.

Muchos pensaron que se quedaría para siempre y que en el destino de la redacción estaba escrito que habría que escuchar cada tarde los extensos conciertos de grito y pandereta.

Pocos, sin embargo, expresaron beneplácito.

Algunos pensaron que era digno de atención periodística. Así fue que ayer el hombre apareció en la sección "todo en cinco".

No obstante, las cosas empezaron a cambiar.

Irrumpieron hace días dos violinistas que lo obligaron a correrse cerca del mercado.

Todos lo notaron. Alguno sugirió hacer una vaquita para que se queden los violinistas.

A pesar de todo, quedó claro que, antes que cambios, había meras variantes. La música callejera frente al diario es el fenómeno que perdura, más allá de los intérpretes.

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