¿Te acordás qué estabas haciendo el 1 de enero de 2011? Ya pasó un año. Si, un año entero. Es imposible no caer en eso de que el tiempo pasa volando. ¿Cuántos sueños pudiste concretar? ¿Cuántas promesas no pudiste cumplir? Todos lo sabemos. Nada cambiará radicalmente a partir de mañana. Pero está bueno poder pensar que así será. Que viviremos en un país con más justicia social, que se elevarán los índices de educación, que seremos pioneros en materia de salud, que el medallero de los Juegos Olímpicos nos encontrará en lo más alto, que la inseguridad perderá las dos primeras letras, que la única inflación de la que tendremos que preocuparnos será la de nuestro orgullo por ser argentinos. Si, ya sé, son hermosas ideas pero.... ¿Pero qué? ¡Vamos! Todo depende de nosotros. No nos olvidemos que fue un año más, pero también que es un año menos. Feliz 2012.







