¿No serán muchos para ir al infierno?

Roberto Delgado
Por Roberto Delgado 26 Diciembre 2011
Siempre el taxi es un pequeño confesionario. Por lo general es el pasajero el que cuenta un detalle de su vida, que dura lo que el viaje, y de esas historias están llenos los episodios de las "taxicab confessions" televisivas. Pero a veces es el conductor el protagonista. Una vez encontré un cubano (que supuse escapado de Cuba) manejando un taxi; sé que circula uno con un auto con leyendas a favor de Osama Bin Laden; y siempre pienso que cualquier día podría hallar un "mambo taxi" como el de Almodóvar. Y aunque es frecuente que uno se encuentre con choferes que opinan como si nadie supiera como ellos de los políticos y los gobernantes, nunca imaginé que me toparía con un confesor. Él escuchaba por radio a una especie de pastor y tuve curiosidad. "¿Qué escucha?", pregunté. "Ah, es un religioso que habla en contra del ecumenismo", respondió. "¿En contra? y por qué en contra?" "Y... porque relativizan todo y así niegan la esencia de Cristo como el Salvador. Y el que no cree se va al infierno", respondió con voz suave y contundente. "Pero -repliqué-, ¿qué tiene de malo el ecumenismo? Además mucha gente no es que no crea sino que no conoce. Entre los chinos y los indios son como 3.000 millones y tienen otras creencias, ¿no?". "Ah... van a ir todos al infierno". Ya casi vencido y casi llegado a destino (por suerte el viaje era de 13 cuadras) hice una última pregunta: "¿y las buenas personas, aunque sean de otra religión, se van a salvar?" "No. Tienen que creer, si no, se van al infierno", advirtió con voz serena, mientras cobraba el viaje. Al cerrar la puerta pensé que no había hecho falta la penitencia.

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