El goleador pudo mostrar su arma letal

"La experiencia permitió que no me dejara dominar por la ansiedad", resaltó el delantero

SUBLIME. Gustavo Balvorín ya sacó el cabezazo que se convertirá en el primer tanto de San Martín. Ring... Ring se reencontró con su viejo amor. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI SUBLIME. Gustavo Balvorín ya sacó el cabezazo que se convertirá en el primer tanto de San Martín. "Ring... Ring" se reencontró con su viejo amor. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
22 Octubre 2011
Gustavo Balvorín tiene oficio de goleador. Sabe que las rachas no son eternas y por eso, cuando el gol no llegaba, nunca bajó los brazos. Al contrario, redobló la apuesta y esa perseverancia dio sus frutos en el partido contra Juventud Antoniana. Se sacó la mufa en lo personal y luego de 849 minutos de juego se transformó en el primer delantero de San Martín en conquistar un gol en el torneo.

"Me pude dar el gusto de conquistar el primer gol con esta camiseta, lo que desde ya significa una gran alegría. Pero la dicha no fue completa porque no pudimos sumar los tres puntos que tanto necesitábamos y por el que acumulamos méritos para conseguirlos durante los 90 minutos", comentó el futbolista oriundo de Los Ralos.

"Ring... Ring", resaltó que si bien el triunfo se sigue negando, el rendimiento del equipo va creciendo. "Contra Juventud Antoniana jugamos el mejor encuentro del campeonato en La Ciudadela. A pesar que empezamos perdiendo, el equipo mantuvo la tranquilidad y siempre manejó la pelota. Eso significa que vamos adquiriendo una esquema de juego que se fortalece más allá de los resultados. Esto, de alguna manera, apaciguó la bronca por no haber conseguido los tres puntos. El hincha que estuvo en el estadio reconoció esa tarea del equipo y no se fue con tanta incertidumbre, como sucedió en los anteriores cotejos", resaltó el atacante.

Balvorín reconoció que al equipo le falta concentración en los momentos claves de los encuentros. "Frente a los salteños no tuvimos el tiempo necesario para poder manejar el trámite del encuentro después del segundo gol porque llegó muy rápido el empate de Antoniana. Luego de eso nos costó demasiado llegar. Ellos armaron una línea de cinco en el fondo, se defendieron con todo y fue imposible conseguir la ventaja que merecíamos", expresó.

Los goleadores disfrutan sus conquistas y Balvorín no es la excepción. "Haber convertido sirve para tranquilizarme. La experiencia me indicaba que no me tenía que dejar doblegar por la ansiedad. Ahora todo será más sencillo" señaló el delantero que ayer viajó a Jujuy para visitar a su familia.


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