20 Julio 2011 Seguir en 
BRASILIA.- El ex presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró sus críticas a los países desarrollados durante un encuentro con empresarios, en el que les propuso incrementar sus inversiones en América Latina y en África.
"El mundo desarrollado tiene que aprender que la solución es que los pobres consuman más", aseguró el titular del Partido de los Trabajadores (PT), al ser homenajeado por la Federación de Industrias de San Pablo.
Lula cuestionó la semana pasada, durante un acto con sindicalistas, al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por devaluar el dólar y perjudicar las exportaciones de países emergentes. Recordó un encuentro con el ex mandatario norteamericano, George W. Bush, en una refinería de Petrobras y contó que su entonces colega no quería ponerse un casco de la petrolera.
El ex gobernante, que viajó a África hace dos semanas, recomendó a los industriales que aumenten sus inversiones en ese continente y en Latinoamérica. Asimismo, rebatió al dirigente opositor, José Serra, quien alertó sobre un proceso de desindustrialización en el país.
"He oído hablar de desindustrialización desde que mi barba todavía no era blanca", sostuvo Lula, y añadió que la oposición se comporta "como un jugador en el banco de suplentes haciendo fuerza para que el titular se quiebre la pierna".
Mundo virtual
El ex jefe de Estado inaugurará un sitio propio en Internet, desde el cual prometió "hablar de los otros bien y mal, pero de frente".
Admitió que aún no ha podido desprenderse del todo del cargo que ocupó, y reivindicó a su sucesora, Dilma Rousseff: "la prensa primero comenta que era muy diferente a mí, que era otra cosa; después pasaron a decir que es lo mismo; más tarde, que era débil y luego que era fuerte"; pero "ella es parte de un proyecto del que participan millones de brasileños y del cual yo también formo parte", planteó. En el mismo tenor, el popular ex mandatario aclaró que su propuesta se proyectará más allá de 2015, cuando concluya el Gobierno de Rousseff, "hasta 2018 o hasta 2000 y no sé cuántos años".
"Aún tengo mucho que hacer en este país", sostuvo Lula, lo que algunos analistas políticos interpretaron a esas palabras como un potencial lanzamiento electoral, junto con su portal en Internet, basado en un nivel de aceptación a su gestión del 82%. (Especial-Télam)
"El mundo desarrollado tiene que aprender que la solución es que los pobres consuman más", aseguró el titular del Partido de los Trabajadores (PT), al ser homenajeado por la Federación de Industrias de San Pablo.
Lula cuestionó la semana pasada, durante un acto con sindicalistas, al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por devaluar el dólar y perjudicar las exportaciones de países emergentes. Recordó un encuentro con el ex mandatario norteamericano, George W. Bush, en una refinería de Petrobras y contó que su entonces colega no quería ponerse un casco de la petrolera.
El ex gobernante, que viajó a África hace dos semanas, recomendó a los industriales que aumenten sus inversiones en ese continente y en Latinoamérica. Asimismo, rebatió al dirigente opositor, José Serra, quien alertó sobre un proceso de desindustrialización en el país.
"He oído hablar de desindustrialización desde que mi barba todavía no era blanca", sostuvo Lula, y añadió que la oposición se comporta "como un jugador en el banco de suplentes haciendo fuerza para que el titular se quiebre la pierna".
Mundo virtual
El ex jefe de Estado inaugurará un sitio propio en Internet, desde el cual prometió "hablar de los otros bien y mal, pero de frente".
Admitió que aún no ha podido desprenderse del todo del cargo que ocupó, y reivindicó a su sucesora, Dilma Rousseff: "la prensa primero comenta que era muy diferente a mí, que era otra cosa; después pasaron a decir que es lo mismo; más tarde, que era débil y luego que era fuerte"; pero "ella es parte de un proyecto del que participan millones de brasileños y del cual yo también formo parte", planteó. En el mismo tenor, el popular ex mandatario aclaró que su propuesta se proyectará más allá de 2015, cuando concluya el Gobierno de Rousseff, "hasta 2018 o hasta 2000 y no sé cuántos años".
"Aún tengo mucho que hacer en este país", sostuvo Lula, lo que algunos analistas políticos interpretaron a esas palabras como un potencial lanzamiento electoral, junto con su portal en Internet, basado en un nivel de aceptación a su gestión del 82%. (Especial-Télam)







