Somos humanos. Sufrimos y gozamos como todos. Por eso, aunque en el trabajo se debe tener la máxima atención para no cometer errores, ayer no fue un día normal. Somos humanos, y por eso no podíamos estar ajenos a lo que, ¡por cinco canales distintos!, pasaba con el fútbol. Los hinchas de River sufrían con cada pelota cerca de Carrizo. En la Redacción no hay hinchas de Olimpo, ni de Tigre, ni de Gimnasia, ni de Huracán. Pero no importaba. Con cada gol, todos preguntaban ¿y ahora qué pasa? Los expertos de Deportes respondían sin dejar de mirar la tele. Y había quienes imaginaban a River jugando en la cancha de Atlético o -si hoy todo va bien- en la de San Martín. Con un diario programado desde el viernes, ya todos sabían qué tenían que hacer, y cuáles serían sus notas. Pero durante dos horas hasta las mujeres se prendieron con la apasionante definición. Lástima que no se podía pedir una cerveza...







