LA GACETA / JOSE INESTA
25 Mayo 2011 Seguir en 
Da la impresión de que, estimulados por las constantes protestas de todo tipo y calibre, que tienen lugar a diario en la plaza Independencia, una jauría -al parecer enamorada- avanzó por Laprida primera cuadra sin importarle que un par de taxis avanzaban por esa calle. Estos debieron detener su marcha ante el insólito cortejo.







