La jubilación promedio es igual a la de 2000
Los jubilados y pensionados fueron excluidos de la bonanza económica que se disfruta en los últimos años, según un informe de Idesa. El instituto calculó que los pasivos que antes de 2002 cobraban más de $ 1.000 perdieron un 33% de su poder adquisitivo. Aumentos impactantes, sólo en apariencia.
08 Febrero 2011 Seguir en 
El incremento en las jubilacionesapenas compensa el de los precios,a pesar de los anuncios del Gobiernonacional. Según un informe delInstituto para el Desarrollo SocialArgentino (Idesa), descontada la inflación,la jubilación media se ubicacasi en el mismo nivel de 2000.De acuerdo con Idesa, mientrasalgunos haberes crecieron muchomás que los precios, otros acumulanpérdidas de hasta un 33%.
La ley de movilidad previsionaldetermina que las jubilaciones ypensiones se ajustarán en marzo yen septiembre de cada año sobrela base de una fórmula que combinalos aumentos de salarios y losaumentos en la recaudación.
“El incremento que correspondeaplicar en marzo, según la fórmulade movilidad, es de un 17,33%.Dado que se trata de un incrementosemestral, el porcentaje es relativamenteelevado. Pero el anunciodebe ser contextualizado en elmarco de que la ley de movilidadrecién se comenzó aplicar en marzode 2009.
Desde la reapariciónde los altos niveles de inflación en2002 hasta esa fecha, la actualizacióndependía de decisiones discrecionalesdel Poder Ejecutivo, loque condujo a situaciones muy disímiles”,dice el informe de Idesa.
Apunta que el incremento en elnivel general de precios de 2000 alque se estima para marzo de 2011será del 334%. Según datos de laSecretaría de Seguridad Social y elúltimo anuncio, recogidas por Idesa,en el mismo periodo las jubilacionesevolucionarán de la siguientemanera:
El haber mínimo habrá aumentadoel 718% que, descontadala inflación, implicará un crecimientoreal del 88%.
El haber medio habrá crecidoel 344% que, descontada la inflación,implicará una mejora de apenasel 2%.
Los haberes que antes de 2002eran superiores a $ 1.000 acumularánun aumento del 190% que,descontada la inflación, llevan auna pérdida real de un -33%.
“Los datos oficiales señalan que,más allá de aumentos nominalesaparentemente impactantes, el niveldel haber promedio se ubica enuna situación muy parecida a la dehace una década. Es decir, al menosen términos de los ingresospercibidos desde la seguridad social,en promedio, los jubilados ypensionados fueron excluidos de labonanza económica que se disfrutaen los últimos años”, afirma Idesaen su informe.
Más baja que suba
Más importante es que este promedioesconde situaciones muy disímiles.Idesa apunta que los queen 2000 cobraban el haber mínimo-representaban un 16% del totalde beneficios- y los que recibieronlos 2,4 millones de nuevos beneficiosotorgados sin aportes através de las moratorias han mejoradosu situación sensiblemente.
“En sentido contrario, para quienespercibían en 2000 haberes superioresal mínimo las pérdidasson gravosas, siendo el deterioromayor mientras más alto era el niveldel beneficio. Y los que se jubilaroncon posterioridad a 2000,habiendo hecho aportes, tambiénsufren un fuerte castigo porque enel cálculo del haber inicial se tomanlos últimos 10 años de remuneracionessin una correcta actualizaciónpor inflación”, señala Idesa.
La alta inflación, la apropiaciónde los aportes personales luego dela estatización del régimen de capitalizacióny la licuación de loshaberes previsionales superioresal mínimo son la base de los fuertesincrementos en los ingresos dela Anses, se remarca en el estudio.“Parte de esos recursos fueronutilizados en beneficio de quienescobraban o estaban cerca del habermínimo en 2000 y para financiara quienes obtuvieron beneficiossin haber hecho aportes a travésde las moratorias. El resto esderivado a cubrir el déficit del TesoroNacional.
El manejo populistadel sistema previsional produce dividendospolíticos porque permiteanuncios de incrementos nominalesde jubilaciones muy altos, regalarjubilaciones con las moratoriasy desviar fondos para financiar elEstado”, sentencia Idesa.
“Mientrastanto, la mayor parte de laoposición, con el mal denominadoproyecto del 82% móvil (ya que loque se propone es un aumento delhaber mínimo, no que todas las jubilacionessean equivalentes al82% del salario), se encuadra másen profundizar el populismo queen crear reglas propicias para laequidad con sustentabilidad en elsistema previsional”, concluye.
La ley de movilidad previsionaldetermina que las jubilaciones ypensiones se ajustarán en marzo yen septiembre de cada año sobrela base de una fórmula que combinalos aumentos de salarios y losaumentos en la recaudación.
“El incremento que correspondeaplicar en marzo, según la fórmulade movilidad, es de un 17,33%.Dado que se trata de un incrementosemestral, el porcentaje es relativamenteelevado. Pero el anunciodebe ser contextualizado en elmarco de que la ley de movilidadrecién se comenzó aplicar en marzode 2009.
Desde la reapariciónde los altos niveles de inflación en2002 hasta esa fecha, la actualizacióndependía de decisiones discrecionalesdel Poder Ejecutivo, loque condujo a situaciones muy disímiles”,dice el informe de Idesa.
Apunta que el incremento en elnivel general de precios de 2000 alque se estima para marzo de 2011será del 334%. Según datos de laSecretaría de Seguridad Social y elúltimo anuncio, recogidas por Idesa,en el mismo periodo las jubilacionesevolucionarán de la siguientemanera:
El haber mínimo habrá aumentadoel 718% que, descontadala inflación, implicará un crecimientoreal del 88%.
El haber medio habrá crecidoel 344% que, descontada la inflación,implicará una mejora de apenasel 2%.
Los haberes que antes de 2002eran superiores a $ 1.000 acumularánun aumento del 190% que,descontada la inflación, llevan auna pérdida real de un -33%.
“Los datos oficiales señalan que,más allá de aumentos nominalesaparentemente impactantes, el niveldel haber promedio se ubica enuna situación muy parecida a la dehace una década. Es decir, al menosen términos de los ingresospercibidos desde la seguridad social,en promedio, los jubilados ypensionados fueron excluidos de labonanza económica que se disfrutaen los últimos años”, afirma Idesaen su informe.
Más baja que suba
Más importante es que este promedioesconde situaciones muy disímiles.Idesa apunta que los queen 2000 cobraban el haber mínimo-representaban un 16% del totalde beneficios- y los que recibieronlos 2,4 millones de nuevos beneficiosotorgados sin aportes através de las moratorias han mejoradosu situación sensiblemente.
“En sentido contrario, para quienespercibían en 2000 haberes superioresal mínimo las pérdidasson gravosas, siendo el deterioromayor mientras más alto era el niveldel beneficio. Y los que se jubilaroncon posterioridad a 2000,habiendo hecho aportes, tambiénsufren un fuerte castigo porque enel cálculo del haber inicial se tomanlos últimos 10 años de remuneracionessin una correcta actualizaciónpor inflación”, señala Idesa.
La alta inflación, la apropiaciónde los aportes personales luego dela estatización del régimen de capitalizacióny la licuación de loshaberes previsionales superioresal mínimo son la base de los fuertesincrementos en los ingresos dela Anses, se remarca en el estudio.“Parte de esos recursos fueronutilizados en beneficio de quienescobraban o estaban cerca del habermínimo en 2000 y para financiara quienes obtuvieron beneficiossin haber hecho aportes a travésde las moratorias. El resto esderivado a cubrir el déficit del TesoroNacional.
El manejo populistadel sistema previsional produce dividendospolíticos porque permiteanuncios de incrementos nominalesde jubilaciones muy altos, regalarjubilaciones con las moratoriasy desviar fondos para financiar elEstado”, sentencia Idesa.
“Mientrastanto, la mayor parte de laoposición, con el mal denominadoproyecto del 82% móvil (ya que loque se propone es un aumento delhaber mínimo, no que todas las jubilacionessean equivalentes al82% del salario), se encuadra másen profundizar el populismo queen crear reglas propicias para laequidad con sustentabilidad en elsistema previsional”, concluye.







