04 Febrero 2011 Seguir en 
La Unión Cívica Radical (UCR) no quiere perder tiempo en su carrera por convertirse en la fuerza que suceda al kirchnerismo luego de los comicios nacionales previstos para octubre. Al menos, esa es la premisa con la que el precandidato a Presidente por ese partido, el senador nacional Ernesto Sanz, desembarcó anoche en Tucumán.
El mendocino fue recibido en el aeropuerto por el presidente y vicepresidente del distrito local de la UCR, Federico Romano Norri y Raúl Moreno, respectivamente; por el secretario de Relaciones Laborales del comité nacional del partido, Ariel García, y por Sofía Herrera.
Antes de subir a la camioneta que lo llevaría a Concepción, el presidente de la UCR (en uso de licencia por la campaña) se refirió a la situación política y a las perspectivas electorales con vistas a la interna del 30 de abril y a las presidenciales de octubre.
"La foto más significativa del Gobierno es la que se viene viendo los últimos días. La de no poder avanzar con el Pacto Social porque el propio gremialista, que es el monstruo que creó este Gobierno, no lo deja armar el pacto oficial. Eso te marca la pauta de que el monstruo se está devorando a sí mismo", planteó Sanz. En ese contexto, el senador nacional se refirió a los problemas irresueltos por el kirchnerismo, como la inflación. "El Gobierno sabe que se le desboca la inflación, por eso les manda un mensaje a los sindicalistas para que sean cuidadosos y los sindicalistas le contestan de cualquier manera. Hoy le contestó Héctor Recalde (diputado), que ni siquiera es sindicalista: es abogado de ellos", precisó.
El precandidato a Presidente (competirá con Ricardo Alfonsín en las internas) pronosticó una derrota abrumadora del kirchnerismo. Por eso, consideró, los gobernadores justicialistas no están de acuerdo con unificar las elecciones provinciales con las nacionales. "Los gobernadores se dan cuenta que después de la muerte de (Néstor) Kirchner la Presidenta tuvo un pico hacia arriba en la consideración popular, pero que la espuma viene bajando. Nos encaminamos hacia un octubre en el que el oficialismo va a tener muchas dificultades para mantenerse en el poder sea quien sea el candidato; especialmente en un escenario de segunda vuelta. Es por eso que los gobernadores empiezan a defender sus propios intereses y a separar las elecciones", afirmó el mendocino.
Respecto de la interna partidaria de abril, Sanz adelantó que, en caso de resultar vencedor, se reunirá con los aliados del radicalismo (como el socialismo y el GEN), para definir quién ocupará el lugar de candidato a vicepresidente. "Nos sentaremos y decidiremos cual será el mejor", finalizó el senador nacional.
El mendocino fue recibido en el aeropuerto por el presidente y vicepresidente del distrito local de la UCR, Federico Romano Norri y Raúl Moreno, respectivamente; por el secretario de Relaciones Laborales del comité nacional del partido, Ariel García, y por Sofía Herrera.
Antes de subir a la camioneta que lo llevaría a Concepción, el presidente de la UCR (en uso de licencia por la campaña) se refirió a la situación política y a las perspectivas electorales con vistas a la interna del 30 de abril y a las presidenciales de octubre.
"La foto más significativa del Gobierno es la que se viene viendo los últimos días. La de no poder avanzar con el Pacto Social porque el propio gremialista, que es el monstruo que creó este Gobierno, no lo deja armar el pacto oficial. Eso te marca la pauta de que el monstruo se está devorando a sí mismo", planteó Sanz. En ese contexto, el senador nacional se refirió a los problemas irresueltos por el kirchnerismo, como la inflación. "El Gobierno sabe que se le desboca la inflación, por eso les manda un mensaje a los sindicalistas para que sean cuidadosos y los sindicalistas le contestan de cualquier manera. Hoy le contestó Héctor Recalde (diputado), que ni siquiera es sindicalista: es abogado de ellos", precisó.
El precandidato a Presidente (competirá con Ricardo Alfonsín en las internas) pronosticó una derrota abrumadora del kirchnerismo. Por eso, consideró, los gobernadores justicialistas no están de acuerdo con unificar las elecciones provinciales con las nacionales. "Los gobernadores se dan cuenta que después de la muerte de (Néstor) Kirchner la Presidenta tuvo un pico hacia arriba en la consideración popular, pero que la espuma viene bajando. Nos encaminamos hacia un octubre en el que el oficialismo va a tener muchas dificultades para mantenerse en el poder sea quien sea el candidato; especialmente en un escenario de segunda vuelta. Es por eso que los gobernadores empiezan a defender sus propios intereses y a separar las elecciones", afirmó el mendocino.
Respecto de la interna partidaria de abril, Sanz adelantó que, en caso de resultar vencedor, se reunirá con los aliados del radicalismo (como el socialismo y el GEN), para definir quién ocupará el lugar de candidato a vicepresidente. "Nos sentaremos y decidiremos cual será el mejor", finalizó el senador nacional.
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