29 Enero 2011 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Al cierre de la jornada de ayer la protesta de los trabajadores portuarios, nucleados en la CGT, mantenía demorados a 20 buques en el puerto de Rosario. La huelga, iniciada el miércoles por un reclamo salarial, paraliza al mayor polo exportador de aceites del mundo y produce millones de dólares en pérdidas diarias al Estado y a la actividad privada. La imposibilidad de embarcar aceites, granos y harinas genera que el fisco no pueda cobrar las retenciones a las exportaciones, necesarias para financiar el gasto público que crece al ritmo de un 40% anual. "Las plantas están paradas totalmente y los embarques no se están haciendo", aseguró a Alberto Rodríguez, director de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina. Al mismo tiempo, la imposibilidad de trabajar deja a miles de operarios ante la virtual suspensión de sus relaciones con las empresas quienes, al mismo tiempo, dejan de demandar otros bienes y servicios, afectando la actividad en la segunda ciudad del país. El conflicto afecta no sólo a los exportadores. Los corredores y traders del mercado granario también ven imposibilitada su tarea tanto en el ámbito doméstico como en su función de corresponsales del multimillonario mercado de Chicago. A su vez, el comercio naviero también suma perdidas. En este caso, fuentes marítimas consultadas dijeron que el costo diario de un buque en el puerto oscila entre los U$S 60.000 y los U$S 70.000 diarios. Además, el gasto de mantenimiento por hora de un navío oscila entre los U$S 1.000 y los U$S 1.500. Las exportadoras realizaron una presentación al Ministerio de Trabajo para que solucione el conflicto, pero por el momento el Gobierno nacional no tomó ninguna medida. La medida de fuerza de los gremios es por tiempo indefinido. (DyN-Reuters)







