El FMI pidió ajustes y Cristina salió a defender el gasto

El organismo pronosticó que la Argentina sufrirá un déficit fiscal sobre el PBI de un 3,5% en 2010 y de un 3,8% el año que viene.

IMPUGNADORA. La Presidenta no perdió tiempo y, en una fábrica textil bonaerense, salió a responderle al FMI que la Argentina está creciendo. DyN
IMPUGNADORA. La Presidenta no perdió tiempo y, en una fábrica textil bonaerense, salió a responderle al FMI que la Argentina está creciendo. DyN
20 Octubre 2010
BUENOS AIRES.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió hoy a la Argentina un ajuste fiscal, con el fin de enfriar la economía y que se modere la demanda, dado que existen riesgos de sobrecalentamiento de la economía y de la inflación. De inmediato la presidenta, Cristina Kirchner, salió a defender el gasto para incentivar la actividad.

En una clara respuesta al FMI, con el cual la Argentina no tiene relación alguna desde que le pagó toda la deuda de U$S 10.000 millones en 2005, la mandataria resaltó que gracias a la expansión del gasto fiscal el Estado sostuvo en los últimos 12 meses la actividad económica con un crecimiento de un 9%. Cristina formuló esta contestación mientras inauguraba instalaciones en una planta textil en Mercedes, provincia de Buenos Aires. "Todos los sectores de la producción están ganando como nunca", dijo allí la Presidenta y defendió con énfasis el uso de reservas internacionales para abonar deuda externa y redireccionar fondos del Presupuesto para estimular la economía.

Las declaraciones de Cristina llegaron después de que el organismo multilateral de crédito reclamara al país desacelerar la expansión del gasto con respecto a las altas tasas recientes.

En ese sentido, precisó que la demanda tiene que moderarse o la Argentina podría exponerse al riesgo de sobrecalentamiento, inflación y deterioro de la cuenta corriente, dado que las políticas de estímulo fiscal y monetario están impulsando la adquisición de bienes y servicios y contribuyendo a elevar los precios.

De acuerdo con el informe difundido por el Fondo, en lo que va del año, los agregados monetarios crecen en el país a un promedio anual superior al 20%, y el gasto primario se está acelerando a niveles que sobrepasan la tendencia del crecimiento de los países de la región.

En el estudio, el Fondo sostiene que en Argentina y Paraguay, por ejemplo, el fuerte crecimiento se apoya en los importantes vínculos comerciales intrarregionales con Brasil, un repunte de la agricultura tras la sequía de 2009 y políticas sumamente estimulativas. Por ello, recomendó a los dos país que mencionó adoptar políticas macroeconómicas más prudentes y establecer instituciones que les permitan poner fin a las políticas fiscales procíclicas y aislar sus economías de las oscilaciones bruscas de los precios de las materias primas.

Evo, modelo a seguir
El organismo le pidió a Cristina seguir el ejemplo del gobierno de Evo Morales: "muestra que una gestión cuidadosa de los ingresos generados por los productos energéticos es perfectamente compatible con un gasto social correctamente focalizado y genera importantes réditos en términos de estabilidad. En su informe regional "Las Américas: Caluroso en el Sur, Más frío en el Norte", presentado en Bogotá, el FMI le advirtió a la Argentina que mejorar el acceso a los mercados internacionales exige avanzar en los esfuerzos para regularizar las relaciones con los acreedores. Estimó también que la Argentina sufrirá un déficit fiscal de un 3,5% del PBI en 2010 y de un 3,8% del PBI durante 2011.

A su vez, el organismo mantuvo las previsiones de crecimiento para América Latina -de un 5,7% en 2010 y de un 4% para el año próximo- en sus "Perspectivas de la Economía Mundial", publicadas durante su reunión anual en Washington a comienzos de mes.

El contexto más favorable sigue siendo para la mayoría de los países sudamericanos, cuya previsión de crecimiento se estima en un 6,3% este año y un 4,1% el próximo. Si bien destaca el crecimiento de la región, el FMI consideró esencial que los países sudamericanos deben retirar a tiempo las políticas de estímulo, asegurando al mismo tiempo que la combinación de políticas monetarias y fiscales no exacerbe la entrada de capital.

Las recomendaciones del FMI también fueron respondidas por la ministra de Industria, Débora Giorgi, que desde Uruguay afirmó que el FMI debería tener memoria y recordar que con sus recetas de ajuste llevaron a la desindustrialización, a una tasa de desempleo de un 25% y a un endeudamiento creciente. Sostuvo que los que no comprenden que, tras recurrentes fracasos, es necesario la reflexión y el cambio, es porque defienden los intereses de unos pocos, esos que siempre se beneficiaron con las políticas que el FMI prefiere, según expresó. Aseguró que el FMI continúa sugiriendo la receta acertada para volver a 2001. (NA)

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