Más desarrollo para el sistema financiero

La consultora cuestionó, en un pormenorizado análisis, la falta de apertura del sistema. Sin embargo, aclaró que no es necesario que se modifique la actual ley, sino que se ponga en marcha y se utilicen las herramientas legales con la que cuenta el Banco Central.

EN LA CITY. El sistema financiero está cada vez más concentrado, pero no tiene mucho margen para prestar más. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
EN LA CITY. El sistema financiero está cada vez más concentrado, pero no tiene mucho margen para prestar más. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
20 Junio 2010
La Argentina cuenta con un sistema financiero muy poco desarrollado en materia de volumen y diversidad de productos. A diciembre 2009, el financiamiento de la economía nacional a través de préstamos bancarios representa alrededor del 12% del PBI, prácticamente la mitad de los niveles registrados durante 1998-2000. A esa conclusión llegó la consultora internacional Deloitte en el último informe que elaboró respecto del sistema financiero del país. La falta de desarrollo del crédito, el corto plazo de los depósitos, la alta concentración geográfica, el escaso financiamiento al sector PyME y la escasa diversificación de productos, son algunos de las principales debilidades o falencias que caracterizan al sistema bancario, añade la compañía.

"El sistema bancario argentino actual se encuentra compuesto por un total de 82 entidades donde 66 son bancos. Más del 80% de los bancos son privados y alrededor del 20% son bancos extranjeros. Una década atrás, el sistema contaba con 108 entidades, 86 bancos, dentro de los cuales el 85% eran privados y el 45% de capital extranjero. ", reflexionó Deloitte.

Los expertos de la multinacional aseveraron en el informe que, si bien nos encontramos con un sistema donde la actividad de intermediación de las entidades financieras con el sector privado ha estado creciendo; los depósitos totales aumentan -impulsados con las colocaciones del sector público como uno de los protagonistas-; los niveles de liquidez de las entidades financieras son elevados; la participación de financiaciones irregulares es reducida; el sistema en conjunto es solvente y rentable, encuentran que existen debilidades y/o falencias que caracterizan al sistema bancario actualmente son:

La falta de desarrollo del crédito.

El corto plazo de los depósitos.

Alta concentración geográfica.

Escaso financiamiento al sector PyME.

Escasa diversificación de productos.

"Resulta clara entonces necesidad de fomentar el desarrollo y el crecimiento del sistema financiero, a los efectos de lograr el equilibrio financiero-económico que toda economía necesita para lograr su expansión y madurez. Como en toda economía, para poder crecer se necesita de un mercado de crédito y un mercado de capitales con variedad de productos que permitan articular los diversos mecanismos financieros", recomendó Deloitte.

La consultora entiende, además, que la sobrerregulación, en base a experiencias en cualquier campo de acción, no es el camino para éxito y la misma puede tener reacciones adversas que atenten contra la idea principal que la puso en práctica. "Las intenciones desarrollistas del proyecto de ley son compartidas por gran parte de los analistas económicos, banqueros y representantes del mercado financiero. Es en la forma lo que genera la mayor objeción. Hay consenso en que es necesario mejorar el sistema financiero local, pero en rigor de verdad en nuestra opinión no resulta necesario promulgar una nueva ley con características regulatorias como las antes descriptas", estimó.

La compañía de estudios profesionales añadió que, de hecho, y a través de la ley 21.526 y la propia carta orgánica del BCRA, hoy se disponen de todos los elementos normativos necesarios para materializar objetivos que promuevan el crédito de forma de ayudar al crecimiento.

"En muchos ámbitos se da el planteo de un debate donde los distintos jugadores esperan poder participar a los efectos de hacer conocer su punto de vista y aportar al proyecto a los efectos de consensuar una postura que mejore y propulse al sistema financiero actual", dijo la firma.

Y resaltó algunos puntos cuya conveniencia entiende deben ser discutidos por todos los protagonistas del sistema financiero argentino:

Determinación de tasas máximas para préstamos a micro y pequeñas empresas y para los préstamos personales de hasta $ 100.000: la historia condena este tipo de medidas. La regulación de tasas deriva en la aparición de ajuses por fuera del mecanismo, con el consiguiente aumento de la informalidad crediticia.

El 38% mínimo del total de las financiaciones al sector privado a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas y un 2% a micro-emprendimientos: puede resultar contraproducente este tipo de límites direccionados aplicables a TODAS las entidades financieras. Es importante el respeto al apetito de mercado y la preferencia de negocios de cada entindad. En función de la experiencia internacional de países desarrollados, existen entidades especiales con objetivos de este tipo, bancarias o no, publicas y semipúblicas.

Limitación en participación al 8% del total de los depósitos y de los préstamos al sector privado en el conjunto del sistema financiero: la mayoría de los 10 primeros bancos privados se verán afectados por esta medida, los que en forma individual cuentan con más del 8% de la plaza financiera. Esta medida lejos está de fomentar un crecimiento de la actividad, dado que trunca los incentivos a seguir creciendo, limitando a los bancos mejor preparados para alocar crédito en la economía.

Garantía de Depósitos, regulación y manejo por parte del estado nacional: El sistema actual de seguro de depósitos (Sedesa) es el que garantiza los depósitos a los ahorristas a través de una sociedad anónima fiscalizada por el Banco Central. La historia muestra que el mismo ha logrado cumplir correctamente sus funciones, por lo merece evaluarse en profundidad la necesidad de generar un cambio.

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