25 Mayo 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los inversores minoristas, tenedores de títulos públicos argentinos en default, tienen plazo hasta el 7 de junio próximo para ingresar en el canje de deuda, tras la módica aceptación del 45% que tuvo entre los bonistas el tramo mayorista. Sólo con una alta adhesión en esta segunda instancia del canje, el Gobierno podrá alcanzar el objetivo del 60% de aceptación planteado por el ministro de Economía, Amado Boudou.
Las autoridades también tendrán tiempo hasta el 7 junio para decidir la colocación del Bono Global 2017, pensado para obtener U$S 1.000 millones. La crisis financiera empezada en Grecia y que ahora se extiende por toda Europa, puso dudas sobre el éxito del canje y la posible colocación del bono.
Boudou admitió que, en este momento, debido a las condiciones del mercado financiero, el país estaría pagando tasas superiores al 10%. Y, precisamente, lo ideal es que se pueda obtener tasas de un dígito, ya que ello impulsaría hacia la baja los intereses que se cobran en el mercado local, y el sector privado podría conseguir financiamiento accesible para sus actividades.
Hasta el momento se pudo canjear el 45% de los bonos en cesación de pagos, es decir, U$S 8.542 millones sobre U$S 18.300 millones. Los tenedores minoristas tienen bonos en su poder por otros U$S 2.500 millones más. A pesar de la modesta aceptación inicial, Boudou contempla que entre los mayoristas, con títulos por más de U$S 100 millones "entraron todos, menos los fondos buitres. Por lo tanto, para el funcionario, si se dejan de lado los fondos buitres, el nivel de aceptación "fue del 100%.
"El objetivo nuestro era llegar al 60% y vamos a llegar", sentenció el ministro de Economía. (NA)
Las autoridades también tendrán tiempo hasta el 7 junio para decidir la colocación del Bono Global 2017, pensado para obtener U$S 1.000 millones. La crisis financiera empezada en Grecia y que ahora se extiende por toda Europa, puso dudas sobre el éxito del canje y la posible colocación del bono.
Boudou admitió que, en este momento, debido a las condiciones del mercado financiero, el país estaría pagando tasas superiores al 10%. Y, precisamente, lo ideal es que se pueda obtener tasas de un dígito, ya que ello impulsaría hacia la baja los intereses que se cobran en el mercado local, y el sector privado podría conseguir financiamiento accesible para sus actividades.
Hasta el momento se pudo canjear el 45% de los bonos en cesación de pagos, es decir, U$S 8.542 millones sobre U$S 18.300 millones. Los tenedores minoristas tienen bonos en su poder por otros U$S 2.500 millones más. A pesar de la modesta aceptación inicial, Boudou contempla que entre los mayoristas, con títulos por más de U$S 100 millones "entraron todos, menos los fondos buitres. Por lo tanto, para el funcionario, si se dejan de lado los fondos buitres, el nivel de aceptación "fue del 100%.
"El objetivo nuestro era llegar al 60% y vamos a llegar", sentenció el ministro de Economía. (NA)







