La crisis europea afectará los planos comercial y financiero
La caída del precio de la soja por la crisis griega tiene impacto sobre la entrada de capitales por la vía comercial, pero también implica menor cantidad de recursos para el Estado y una disminución del ingreso nacional. Además, se complican las intenciones del Gobierno de volver a los mercados financieros.
23 Mayo 2010 Seguir en 
Mientras se desconoce el posible desenlace de la crisis que afecta la economía de países como Grecia, España y Portugal, se teme que los coletazos de este nuevo escenario se percibirá en la Argentina.
La consultora Abeceb.com opina que el primer canal de impacto de la crisis europea en nuestro país podría ser el comercial, debido a que una reducción de la demanda externa de Europa afectaría la generación de empleo, con repercusiones en el resto de la economía interna. Sin embargo, el porcentaje total del comercio con el continente europeo apenas representa el 17% de nuestra intercambio total con el mundo, observa la consultora.
Destaca que con la crisis de Grecia la soja ha mostrado una tendencia bajista. "Una disminución del precio de la soja tiene impacto sobre la entrada de capitales por la vía comercial, también implica menor cantidad de recursos para el Estado y una disminución del ingreso nacional. No obstante, la caída no ha sido tan pronunciada y los pisos de US$ 340 la tonelada no se han quebrado todavía", remarcó.
Hay un canal que sí se está viendo afectado por la crisis europea y que complica las intenciones del Gobierno de volver a los mercados financieros en el cortísimo plazo. El riesgo país, que se elevó en concordancia con los índices globales, no permite al gobierno disfrutar de los beneficios del canje presentado el último mes, ya que el problema heleno le "cortó" la racha bajista a al EMBI+.
Con la crisis griega (y a esta altura europea) en boca de todos, la pregunta que surge es cómo puede esto impactar en la economía argentina, que luego de eludir la crisis financiera global en 2009, hoy se encuentra frente a una turbulencia financiera que hace recordar a más de uno a los últimos suspiros de la convertibilidad. La demanda de productos argentinos por parte de Europa está relacionada al sector alimenticio, el cual es más inflexible a los ciclos económicos.
El tipo de cambio
Abeceb.com sostiene que otro canal financiero que podría generar ruido en la economía argentina es el del tipo de cambio, aunque en este plano tampoco parece haber mucha preocupación, ya que el BCRA lleva comprados U$S 1.000 millones este mes y el dólar apenas se movió un centavo en lo que va del mes, lo cual no es ni más ni menos lo de los meses anteriores. "Hasta ahora no se dispararon las expectativas devaluatorias", apuntó la consultora.
En síntesis, Abeceb.com opina que, en primer lugar, no habría que preocuparse de sobremanera por una reducción del comercio con Europa, ni tampoco habría que esperar una caída estrepitosa de los commodities. "Por desgracia, el costo de endeudamiento no bajó a los niveles que el Gobierno esperaba luego del anuncio del canje. En conclusión, el impacto en la Argentina será moderado. Habrá que esperar para entender si la crisis termina siendo una noticia de los diarios de mayo o realmente la extensión de la crisis producto del contagio continental en Europa nos pone ante un escenario dónde se hace necesaria una reestimación de los fundamentos que sustentan el actual crecimiento argentino", resaltó Abeceb.com.
En momentos en que Europa impulsa recortes de gastos para llevar la situación de algunos países hacia la sustentabilidad financiera, autoridades de la Unión Europea podrían ceder posiciones en torno a la magnitud de la política de subsidios a las actividades primarias. Según Abeceb.com, más del 40% del presupuesto de la Unión Europea se destina a la política Agrícola Común (PAC) lo cuál implica un gasto de casi ? 60.000 millones anuales, un número bastante mayor a los ? 14.000 millones del plan de rescate a Grecia. Un recorte en las partidas asignadas liberaría recursos dentro del bloque que permitirían mitigar las presiones de los abultados déficits de ciertos países aunque también una reducción del dinero girado a los productores podría agravar la situación del sector primario. Esta iniciativa, que en principio se podría plantear como una posible solución a los problemas fiscales, genera rechazos en países como Grecia, Italia, Portugal y Francia, cuyos agricultores se oponen a la reducción de la ayuda directa al considerar que su producción es de vital importancia y podría extinguirse de primar iguales condiciones de competencia frente a las mercancías de Latinoamérica.
La consultora Abeceb.com opina que el primer canal de impacto de la crisis europea en nuestro país podría ser el comercial, debido a que una reducción de la demanda externa de Europa afectaría la generación de empleo, con repercusiones en el resto de la economía interna. Sin embargo, el porcentaje total del comercio con el continente europeo apenas representa el 17% de nuestra intercambio total con el mundo, observa la consultora.
Destaca que con la crisis de Grecia la soja ha mostrado una tendencia bajista. "Una disminución del precio de la soja tiene impacto sobre la entrada de capitales por la vía comercial, también implica menor cantidad de recursos para el Estado y una disminución del ingreso nacional. No obstante, la caída no ha sido tan pronunciada y los pisos de US$ 340 la tonelada no se han quebrado todavía", remarcó.
Hay un canal que sí se está viendo afectado por la crisis europea y que complica las intenciones del Gobierno de volver a los mercados financieros en el cortísimo plazo. El riesgo país, que se elevó en concordancia con los índices globales, no permite al gobierno disfrutar de los beneficios del canje presentado el último mes, ya que el problema heleno le "cortó" la racha bajista a al EMBI+.
Con la crisis griega (y a esta altura europea) en boca de todos, la pregunta que surge es cómo puede esto impactar en la economía argentina, que luego de eludir la crisis financiera global en 2009, hoy se encuentra frente a una turbulencia financiera que hace recordar a más de uno a los últimos suspiros de la convertibilidad. La demanda de productos argentinos por parte de Europa está relacionada al sector alimenticio, el cual es más inflexible a los ciclos económicos.
El tipo de cambio
Abeceb.com sostiene que otro canal financiero que podría generar ruido en la economía argentina es el del tipo de cambio, aunque en este plano tampoco parece haber mucha preocupación, ya que el BCRA lleva comprados U$S 1.000 millones este mes y el dólar apenas se movió un centavo en lo que va del mes, lo cual no es ni más ni menos lo de los meses anteriores. "Hasta ahora no se dispararon las expectativas devaluatorias", apuntó la consultora.
En síntesis, Abeceb.com opina que, en primer lugar, no habría que preocuparse de sobremanera por una reducción del comercio con Europa, ni tampoco habría que esperar una caída estrepitosa de los commodities. "Por desgracia, el costo de endeudamiento no bajó a los niveles que el Gobierno esperaba luego del anuncio del canje. En conclusión, el impacto en la Argentina será moderado. Habrá que esperar para entender si la crisis termina siendo una noticia de los diarios de mayo o realmente la extensión de la crisis producto del contagio continental en Europa nos pone ante un escenario dónde se hace necesaria una reestimación de los fundamentos que sustentan el actual crecimiento argentino", resaltó Abeceb.com.
En momentos en que Europa impulsa recortes de gastos para llevar la situación de algunos países hacia la sustentabilidad financiera, autoridades de la Unión Europea podrían ceder posiciones en torno a la magnitud de la política de subsidios a las actividades primarias. Según Abeceb.com, más del 40% del presupuesto de la Unión Europea se destina a la política Agrícola Común (PAC) lo cuál implica un gasto de casi ? 60.000 millones anuales, un número bastante mayor a los ? 14.000 millones del plan de rescate a Grecia. Un recorte en las partidas asignadas liberaría recursos dentro del bloque que permitirían mitigar las presiones de los abultados déficits de ciertos países aunque también una reducción del dinero girado a los productores podría agravar la situación del sector primario. Esta iniciativa, que en principio se podría plantear como una posible solución a los problemas fiscales, genera rechazos en países como Grecia, Italia, Portugal y Francia, cuyos agricultores se oponen a la reducción de la ayuda directa al considerar que su producción es de vital importancia y podría extinguirse de primar iguales condiciones de competencia frente a las mercancías de Latinoamérica.









