El BCRA giró al PEN U$S 6.569 millones

En una rápida jugada, la Presidenta anunció que dejó sin efecto el Fondo del Bicentenario y que creó otro para usar las reservas del Central. La jefa de Estado emitió un DNU y un decreto común para que la entidad monetaria trasfiriera parte de sus reservas al Ejecutivo .

GUARDARON LA FORMALIDAD. El distanciamiento entre la Presidenta y el vicepresidente Cobos se reflejó en el frío y obligado saludo que le dispensó la mandataria cuando llegó al Congreso. NA
GUARDARON LA FORMALIDAD. El distanciamiento entre la Presidenta y el vicepresidente Cobos se reflejó en el frío y obligado saludo que le dispensó la mandataria cuando llegó al Congreso. NA
02 Marzo 2010
BUENOS AIRES.- En una sorpresiva jugada política, el Gobierno nacional tomó ayer U$S 6.569 millones de las reservas del Banco Central para destinarlos al pago de todos los vencimientos de la deuda externa de 2010, una medida anunciada por la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en la Asamblea Legislativa. 
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseveró que los fondos ya fueron transferidos a cuentas del Tesoro, tras la aprobación por parte del directorio del Banco Central, que preside la kirchnerista Mercedes Marcó del Pont. 
El nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por la Presidenta -en acuerdo de ministros- creó el Fondo de Desendeudamiento Argentino y dejó sin efecto el Fondo del Bicentenario, que provocó la traumática salida del ex titular del Central, Martín Redrado. 
Tras el anuncio de la jefa de Estado y en un veloz procedimiento, el Central abrió dos cuentas a favor del Tesoro Nacional, una por U$S 4.382 millones, para saldar deuda a tenedores particulares, y otra por U$S 2.187 millones, para pagos al BID y al Banco Mundial. 
En el primero de los casos fue necesaria la firma de un DNU, mientras que en el segundo uno simple, ya que se basa en una ley de 2005 que posibilitó el pago de toda la deuda al FMI. A cambio de los fondos, el Central recibirá un instrumento emitido por el Tesoro Nacional consistente en una letra intransferible, nominada en dólares, a 10 años de plazo y con amortización total al vencimiento. 
De acuerdo con la estrategia utilizada por el oficialismo, la idea es que cuando el nuevo DNU sea tratado por el Congreso ya habrá sido utilizado por lo que su posible rechazo sería abstracto. 
El flamante DNU contempla la conformación de una Comisión Bicameral integrada por ocho legisladores, entre diputados y senadores para que "vigilen y controlen cada uno de los pagos que se efectivizan con reservas".  
Si bien el grueso del vencimiento de la deuda tiene fecha de agosto, el Gobierno podría adelantar los pagos y efectivizar el uso de las reservas sin necesidad de tener la aprobación del Congreso. De este modo, si el DNU que reemplazó al Fondo del Bicentenario es rechazado por las dos Cámaras, su efecto quedaría sin aplicación real debido a que el uso de las reservas tomaría estado de "derecho adquirido".
Tres instrumentos
"He derogado el decreto 2010 del Fondo del Bicentenario porque el grado de judicialización alcanzado había desnaturalizado absolutamente facultades que son propias del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo", dijo la Presidenta.
En definitiva, tras el discurso, el Gobierno dispuso, mediante tres decretos, la derogación del DNU que creó el Fondo del Bicentenario, la creación del Fondo del Desendeudamiento Argentino -para cancelar deuda con tenedores privados- y la transferencia de reservas para hacer lo propio con organismos internacionales.
Estos son los puntos principales de los tres decretos.
•Decreto 296: deroga el DNU 2010 que creó el Fondo del Bicentenario. Cuestiona tanto las "diferentes actuaciones instadas por diversas minorías parlamentarias" como al Poder Judicial, por entender que "ingresó en el tratamiento de cuestiones de carácter estrictamente político y de incumbencia exclusiva del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo". Para el Gobierno, de esta manera el Poder Judicial incurrió "en un claro caso de judicialización de lo que por naturaleza pertenece al ámbito de acción política".
•Decreto 297: dispone la transferencia de U$S 2.187 millones de reservas del Banco Central para cancelar deuda con organismos internacionales. Esas reservas son de "libre disponibilidad"  por ser excedentes del respaldo del 100% de la base monetaria. El BCRA recibirá como contraprestación una letra intransferible en dólares a 10 años con amortización íntegra al vencimiento, la que devengará una tasa de interés igual a la que devenguen las reservas internacionales del BCRA para el mismo período y hasta un máximo de la tasa Libor anual menos un punto porcentual. Los intereses se cancelarán semestralmente.
•Decreto 298: crea el Fondo del Desendeudamiento Argentino, cuyo objetivo es llevar adelante los pagos de la deuda pública con vencimiento en 2010 con tenedores privados, integrado por U$S 4.382 millones. El BCRA recibirá como contrapartida una letra de características similares a la descripta en el decreto 297. (DyN-NA-Télam)
Una decisión que termino en una farragosa contienda
14 de diciembre: Amado Boudou, anunció que la Presidenta ordenó la creación del Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento.
21 de diciembre: Martín Redrado, titular del Central, pidió un dictamen legal para la transferencia de reservas al Fondo.
7 de enero: el Gobierno decide echar por decreto a Redrado, pero este decide no renunciar. Cobos pide una sesión especial para febrero.
8 de enero: la jueza María José Sarmiento frena el uso de las reservas. Redrado presenta un amparo contra su remoción.
Redrado reasume la presidencia del Central y la oposición denuncia a Boudou y a Cristina. los bonos y cupones se cayeron hasta un 9%.
La causa llegó a la Corte Suprema luego de que a mediados de febrero la Sala IV de la Cámara hizo lugar a un recurso del Gobierno. 

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