24 Febrero 2010 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno inició ayer su avance hacia la expansión de la base de financiamiento público para la producción, en el marco de las nuevas políticas financieras que impulsará junto al Banco Central.
Una reunión entre la ministra de la Producción Débora Giorgi y el flamante presidente del Banco Nación (BNA), Juan Carlos Fábrega, marcó el principio de un camino que la administración de Cristina Kirchner parece decidida a recorrer hasta el fin de su mandato. Giorgi y Fábrega dialogaron sobre la evolución de los distintos instrumentos financieros en ejecución para el sector productivo y evaluaron las posibilidades de la entidad bancaria para potenciarlos.
La nueva titular del Banco Central (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, con un perfil desarrollista y productivista, ya dejó en claro que la autoridad monetaria acompañará el proyecto kirchnerista de inyectar fondos en la producción.
El objetivo es comenzar a redoblar la exposición del BNA frente a los sectores productivos, de cara a la recuperación de la economía del país, que este año registraría una mejora del 4%, según los pronósticos más optimistas.
A la idea se acoplaría la banca privada, aunque para eso el Gobierno debe que impulsar primero en el Congreso una reforma de la ley de entidades financieras, que hoy limita la ejecución crediticia, o buscar alternativas. En la banca privada prima un modelo de elevada oferta de financiamiento a los consumidores con altas tasas de interés, pero el objetivo oficial es volcar fondos a la producción, a largo plazo y con tasas accesibles.
Por eso, el Gobierno optó por la salida más rápida, que consiste en impulsar el proyecto desde el BNA, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y las entidades bancarias provinciales. (NA)
Una reunión entre la ministra de la Producción Débora Giorgi y el flamante presidente del Banco Nación (BNA), Juan Carlos Fábrega, marcó el principio de un camino que la administración de Cristina Kirchner parece decidida a recorrer hasta el fin de su mandato. Giorgi y Fábrega dialogaron sobre la evolución de los distintos instrumentos financieros en ejecución para el sector productivo y evaluaron las posibilidades de la entidad bancaria para potenciarlos.
La nueva titular del Banco Central (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, con un perfil desarrollista y productivista, ya dejó en claro que la autoridad monetaria acompañará el proyecto kirchnerista de inyectar fondos en la producción.
El objetivo es comenzar a redoblar la exposición del BNA frente a los sectores productivos, de cara a la recuperación de la economía del país, que este año registraría una mejora del 4%, según los pronósticos más optimistas.
A la idea se acoplaría la banca privada, aunque para eso el Gobierno debe que impulsar primero en el Congreso una reforma de la ley de entidades financieras, que hoy limita la ejecución crediticia, o buscar alternativas. En la banca privada prima un modelo de elevada oferta de financiamiento a los consumidores con altas tasas de interés, pero el objetivo oficial es volcar fondos a la producción, a largo plazo y con tasas accesibles.
Por eso, el Gobierno optó por la salida más rápida, que consiste en impulsar el proyecto desde el BNA, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y las entidades bancarias provinciales. (NA)







