05 Febrero 2010 Seguir en 
"Hay todo un negocio que gira alrededor de la falta de monedas", denunció Pablo Boquete, gerente de la cadena de supermercados Emilio Luque. Según el ejecutivo, las entidades financieras tucumanas no cuentan con stock de dinero metálico y la empresa se ve obligada a comprar sencillo para realizar sus actividades.
Boquete explicó que deben comprar sencillo a otras firmas, como las empresas de colectivos, y que la operación tiene un costo de entre el 3% y el 5% del monto de la operación. "Me recuerda a los tiempos en que existían los Bocade (Bonos de Cancelación de Deuda), ya que esto no deja de ser un desagio", remarcó.
Según el gerente, el faltante de dinero metálico se concentra en las monedas de $ 0,5, $ 0,10, $ 0,25 y $ 0,50. La escasez de sencillo hace que el supermercado tenga que redondear los precios de los productos en favor de los clientes, de acuerdo con lo que establece la ley 25.954 de Lealtad Comercial. Esta situación hace que la firma pierda dinero al no contar con cambio, explicó Boquete. El ejecutivo destacó que la falta de sencillo se viene produciendo desde hace aproximadamente dos años. Desde entonces, los directivos del supermercado han buscado la forma de resolver el problema. "Intentamos traer monedas desde la sede del Banco Central en Buenos Aires, pero eso tiene un costo operativo muy alto para la empresa porque hay que realizar el traslado en camiones de caudales", relató el gerente.
Boquete explicó que deben comprar sencillo a otras firmas, como las empresas de colectivos, y que la operación tiene un costo de entre el 3% y el 5% del monto de la operación. "Me recuerda a los tiempos en que existían los Bocade (Bonos de Cancelación de Deuda), ya que esto no deja de ser un desagio", remarcó.
Según el gerente, el faltante de dinero metálico se concentra en las monedas de $ 0,5, $ 0,10, $ 0,25 y $ 0,50. La escasez de sencillo hace que el supermercado tenga que redondear los precios de los productos en favor de los clientes, de acuerdo con lo que establece la ley 25.954 de Lealtad Comercial. Esta situación hace que la firma pierda dinero al no contar con cambio, explicó Boquete. El ejecutivo destacó que la falta de sencillo se viene produciendo desde hace aproximadamente dos años. Desde entonces, los directivos del supermercado han buscado la forma de resolver el problema. "Intentamos traer monedas desde la sede del Banco Central en Buenos Aires, pero eso tiene un costo operativo muy alto para la empresa porque hay que realizar el traslado en camiones de caudales", relató el gerente.









