"El tema no son las reservas, sino el gasto"

El economista jefe de FIEL sostuvo que las erogaciones del Gobierno nacional carecen de eficiencia. Incertidumbre respecto de 2010.

LA GACETA
LA GACETA
17 Enero 2010
Daniel Artana entiende que el desafío económico del Gobierno nacional será este año convertir el déficit fiscal de las cuentas públicas en superávit. Pero para ello, según dijo, no le harán falta las reservas internacionales del Banco Central, ni tampoco aplicar un impuestazo, sino eficientizar el gasto.
El economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) conversó con LA GACETA y manifestó sus incertidumbre respecto de la performance de la economía en 2010.
- ¿Es necesaria la utilización de reservas para dar certezas a los inversores y reconquistar los mercados internacionales de crédito, como argumenta el Gobierno?
- No. Las reservas están y siempre se pueden utilizar. Armar un fondo de garantía, que era la idea original de esto, o al menos figura en el DNU, le aseguraría el cobro por un año, cuando en realidad hubiera sido más coherente tratar de elaborar algo diferente, que asegurara el cobro durante los próximos años, y no sólo en 2010. Pero además, el Ministerio de Economía después reveló que esa no era la intención, que solamente querían gastar la plata. Es decir, ya no era una garantía. Iban a pagar con las reservas e iban a liberar los fondos previstos en el Presupuesto 2010 para pagar la deuda para gastar en otras cosas. La Argentina necesita, ahora que la economía está saliendo de la recesión, ir retornando a números fiscales superavitarios. Hoy, si uno saca todas las cuestiones extraordinarias, que no se van a repetir, como los DEG del Fondo Monetario Internacional, ganancias por revalorización de títulos y las utilidades del Banco Central, la Argentina está en déficit primario en el ámbito nacional, de alrededor de un 0,7% del PBI. Eso debe revertirse. Debe convertirse en positivo. La Argentina no necesita un ajustazo fiscal, sino ir siendo prudente por el lado del gasto. Eso es lo que está en discusión acá.
- La madre del borrego entonces es el gasto en esta cuestión
- Si uno no pone prudencia por el lado del gasto y no mejora los números primarios, no hay reserva que alcance. Y en algún momento, inexorablemente, la Argentina se irá al default.
- Pero el Gobierno nacional defiende la idea de gastar, la idea de un Estado benefactor... ¿Hay un porcentaje del gasto que es realmente innecesario?
- Si uno suma los tres ámbitos de gobierno, es decir Nación, provincias y municipios, y computa algunas cosas que no se ven en los presupuestos, haciendo bien la cuenta, la Argentina tiene un gasto de alrededor de 40 puntos del PBI. ¡Cuarenta! Esto está bien por arriba de la historia argentina, bien por arriba de la historia regional y es similar al de algunos países europeos como Suiza. Acá gasto es lo que sobra. Con el nivel de gasto que tiene la Argentina deberíamos tener niveles de calidad educativa, de salud pública, de seguridad, de justicia de países desarrollados. Pero lo que tenemos es falencias en todas estas áreas. Entonces, en lugar de gastar más, tenemos que gastar mejor. El Gobierno lo que ha hecho, no sólo el nacional sino también las provincias y los municipios, es derrochar plata a lo loco sin mejorar la calidad de los bienes públicos que les dan a la población. El problema es la eficiencia del gasto.
- ¿Qué pasará si el Gobierno nacional finalmente no tiene éxito en este objetivo de echar manos a las reservas del Banco Central?
- El Gobierno nacional ha hecho un gran lío, porque si no hubiera empezado con este Fondo del Bicentenario no pasaba nada. Los números de la economía estaban bien, el canje iba a ser exitoso. Es decir, el Gobierno se ha pegado un tiro en el pie, que es el pie de toda la sociedad argentina. Ha metido un ruido innecesario por no respetar las cuestiones institucionales. Eso ha generado una resistencia desde otros poderes del Estado y del presidente del Banco Central (Martín Redrado), que tiene derecho a defender su trabajo, ya que no se lo ha removido mediante los procesos normales establecidos. Todo esto ha generado un conflicto político fenomenal. Además, agravado por el hecho de que el día en que se crea el Fondo del Bicentenario, si uno repasa, había gente que advertía que había un riesgo de embargo de reservas. Es decir que ni siquiera estuvo bien pensado esto, porque no se le dio la oportunidad de efectuar un estudio necesario a la gente que tenía que mirarlo. Todo fue una gran improvisación. Entonces, lo que el Gobierno tiene que hacer ahora es serenarse y tratar de corregir y enmendar el daño que se le ha hecho a la sociedad, porque es muy fácil buscar teorías conspirativas, echarle la culpa a todo el mundo. Pero el culpable es el Gobierno. El Gobierno actúa como un patrón de estancia y cree que tiene siempre la verdad. Y en esto se equivocaron de cabo a rabo. Se equivocaron en la idea, se equivocaron en la instrumentación de la idea, y les ha salido todo mal. Hay que buscar la forma de ir negociando esto con el Congreso, resolver quién va a ser el presidente del Banco Central y tratar de encauzar la cosa, que naturalmente iba hacia un canje exitoso de deuda y hacia un año de actividad económica de crecimiento, de recuperación. Este 2010 iba a ser muy bueno. El problema es que el Gobierno, en lugar de hacer esto, se ponga a generar otro conflicto tipo la 125, empiece otra vez la fuga de capitales, y abortemos la recuperación económica.
- ¿Se está en condiciones de proyectar alguna performance de la actividad económica en 2010 en vista de esta crisis institucional?
- Nosotros teníamos una proyección muy optimista para este año, porque vemos números excepcionales en la región, y observábamos que el canje iba a ser exitoso. Teníamos una proyección de recuperación económica de más de un 5%. Ahora, para poder corregir esa proyección, algún daño ya hay hecho, y la pregunta es si el daño va a ser muy grande o no. Depende de cuánto se demore en resolver razonablemente el conflicto. Hay que resolverlo rápido y bien. Pero me parece que el discurso del Gobierno nacional no va en el sentido de una resolución rápida y buena. Porque se quieren llevar a todo el mundo por delante. Ya fracasó cuando impulsaban el capricho de la 125, y nos costó una fuga de capitales de en torno de entre 6 y 8 puntos del PBI. Esperemos que hayan aprendido.
- ¿El canje puede no ser bueno?
- Va a ser complicado. Pero todo depende de los valores que tengan los títulos el día en que se haga el canje. Ayer bajaron un montón; hoy recuperaron. Van y vienen. Hoy la oferta vale menos de lo que valía hace dos semanas atrás.

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