BUENOS AIRES.- La presidenta de la bancada de diputados por la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, denunció un acuerdo entre el radicalismo y el Gobierno para apoyar la caída de Martín Redrado como jefe del Banco Central, a cambio de que el decreto de creación del Fondo del Bicentenario sea tratado en el Congreso. La acusación de Carrió motivó una dura respuesta de los radicales, socios de la CC en el Acuerdo Cívico y Social, que negaron cualquier acercamiento con el oficialismo. El jefe de la bancada de senadores de la UCR, Gerardo Morales, dijo que el radicalismo no pacta con este gobierno. Las declaraciones de Carrió generaron malestar en el seno del radicalismo ya que la crítica proviene de una de sus principales aliadas. Morales había juzgado la situación del economista de insostenible y, hace una semana, había garantizado que el Congreso no dejará solo a Redrado, pero el miércoles expresó una postura a favor del alejamiento del cargo. Carrió dijo que el supuesto pacto es parte de conversaciones que mantienen Morales y Sanz con el oficialismo. "Pero no nuestras", dijo, en referencia a la CC. Dijo que le llama poderosamente la atención que Morales haya pasado, según señaló, de defender categóricamente a Redrado a hablar de su destitución. "Le tengo (a Morales) un respeto y un cariño enormes, pero sepan mis amigos radicales que yo esas prácticas no las tengo". "Desde el radicalismo dedicamos nuestros mayores esfuerzos a tratar de tenderle un puente al Gobierno para salir de esa encerrona original: estamos dispuestos a discutir la creación del famoso Fondo del Bicentenario", dijo Sanz. "Si no podemos encontrar una síntesis por acuerdo o por unanimidad, entonces se va y se vota en el parlamento y el que ganó, ganó, y el que perdió, perdió, y se acabó el tema ahí", prosiguió el senador. (DyN)
15 Enero 2010 Seguir en 









