Nadie parece ajeno a los cimbronazos del sismo institucional que desató el intento de destitución de Martín Redrado. Desde el entorno presidencial crece el malestar con el ministro de Economía, Amado Boudou, principal responsable de la operatoria política de la remoción hasta ahora frustrada.
Según un informe publicado por el diario "La Nación", Cristina Fernández y su esposo, Néstor Kirchner, le recriminaron a Boudou su falta de previsión en la estrategia política de la destitución del titular del Banco Central. En esta operatoria, el ministro no contó con la resistencia de Redrado y dio por segura la aceptación del economista Mario Blejer, que luego desgastó al Gobierno cuando puso en duda su voluntad de asumir en medio de la crisis desatada por la polémica decisión del Poder Ejecutivo.
Según informaron fuentes gubernamentales a ese medio porteño, Boudou quiso presionar a Redrado para que liberara las reservas del Central hacia una cuenta del Tesoro, como disponía el decreto 2010. El ministro apuró la emisión de letras del Tesoro para que la autoridad monetaria traspasara los fondos a una cuenta del Banco Nación, lo que habría generado la rebeldía de Redrado.
Desde la Casa Rosada aseguran que esta tormenta institucional es aún peor que el conflicto que se produjo con el campo tras la resolución 125, ya que, en la crisis rural, hubo un enfrentamiento con un sector, mientras que ahora hay tres poderes del Estado en conflicto.
11 Enero 2010 Seguir en 









