BUENOS AIRES.- La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, le pidió la renuncia al presidente del Banco Central, Martín Redrado, y desató una nueva puja de poderes entre el Gobierno y la oposición legislativa, que puede derivar en una crisis que podría enturbiar la vuelta del país al mercado de capitales.
La jefa de Estado decidió relevar de su cargo a Redrado por su renuencia a liberar reservas monetarias para pagar la deuda externa, a través del denominado Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad, y propuso al economista Mario Blejer como su reemplazante. Sin embargo, el funcionario por ahora se mantiene en el cargo y la oposición cerró filas para defenderlo (incluso los senadores radicales Ernesto Sanz y Gerardo Morales le dieron su respaldo en forma personal) bajo el argumento de que es el Congreso el que puede confirmar y/o remover al titular del organismo.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, le pidió en forma personal ayer por la mañana a Redrado, en nombre de la Presidenta, la renuncia. Y el ministro de Economía, Amado Boudou, fue el que dialogó con Blejer para ofrecerle el cargo.
El ministro descartó, además, la posibilidad de que la situación generada en el Banco Central provoque incertidumbre en los mercados, ya que las certidumbres no tienen que ver con las personas, sino con las políticas, expresó, y ratificó que el Gobierno nacional seguirá teniendo como ejes los superávits fiscal y comercial, la acumulación de reservas y el desendeudamiento. Empero, la Bolsa porteña respondió con una baja generalizada de acciones.
La polémica entre Redrado, la oposición y el resto del Gobierno se originó a partir del decreto de necesidad y urgencia (DNU) por medio del cual se dispuso la utilización de U$S 6.569 millones de los cerca de U$S 17.000 millones de reservas de libre disponibilidad para la creación del Fondo del Bicentenario destinado a cubrir los compromisos que la Argentina tiene en 2010. Ese DNU fue cuestionado por la oposición y por la provincia de San Luis, que hizo una presentación judicial para invalidarlo; y las objeciones se basan, en general, en que con la constitución de ese fondo se libera la partida del presupuesto, por idéntica cantidad de recursos, asignada al pago de deuda, la cual podría ser empleada en otros fines. La otra vertiente de cuestionamiento a la medida se basa en que cuando se realizó el pago al Fondo Monetario Internacional (FMI) con reservas de libre disponibilidad, la norma que la autorizó estipuló que sólo se podrían emplear para cancelar compromisos con organismo multilaterales de crédito. Con el fondo, como se piensa pagar todo tipo de deuda, se teme que los fondo buitres que aún mantienen títulos defaulteados traben embargo no sólo sobre los recursos del fondo, sino sobre el total de las reservas de libre disponibilidad.
Las reservas de libre disponibilidad -según lo estipuló en su momento la Ley de Convertibilidad- son aquellas que exceden al equivalente a la base monetaria (pesos en circulación y en depósitos en los bancos).
Redrado es un funcionario respetado por inversionistas que desconfían de un gobierno con tintes populistas, frenó el traspaso de los U$S 6.500 millones pedidos por el Gobierno, esperando la opinión de asesores letrados del Central.
Voceros del Banco Central aseguraron que Redrado no va a renunciar. Otros creen que la resistencia de Redrado marca un batalla más grande que la de la permanecer en su cargo. "Aquí no se trata de defender a Redrado sino la autonomía del Banco Central. Si no se defiende, va a haber un caos enorme del punto de visto económico y financiero", dijo Luis Wetzler von Deneken, asesor legal de Asuntos Internacionales del Banco Central. Los analistas advirtieron del mal momento en que llega esta nueva crisis político-económica.
"Esto sirve de recordatorio sobre el alto riesgo político que aún enfrentan los inversores en Argentina y de que el retorno al mercado internacional de deuda que planea el Gobierno es improbable que sea suave", dijo Neil Shearing, analista de mercados emergentes de Capital Economics. La Argentina tiene una larga historia de desacuerdos entre el Central y el Ministerio de Economía en momentos de crisis fiscales. Redrado tiene mandato hasta septiembre del 2010.
La Argentina, a su vez, enfrenta este año vencimientos por unos U$S 7.500 millones, y las reservas del Central rondan los U$S 48.000 millones. El país está aislado de los mercados internacionales de deuda desde que se declaró en default hace ocho años. (DyN-Reuters)
El quid de la cuestión
1- La Presidenta dictó un decreto de necesidad y urgencia (DNU) que dispone la transferencia de más de U$S 6.500 millones de reservas del Banco Central al Tesoro de la Nación para pagar vencimientos de deuda.
2- El presidente del Banco Central analizaba la legalidad del DNU, ya que, tratándose de reservas federales, es el Congreso el que debe aprobar, mediante una ley, cualquier movimiento de esos fondos.
3- Ayer, Cristina le pidió la renuncia a Redrado por demorar la asignación de los $ 6.500 millones al Gobierno. Redrado se niega a alejarse del cargo. Entiende que el pedido de dimisión debe pasar por el Congreso.
4- Boudou, cree que, pese a los procedimientos administrativos, sería ético que Redrado renuncie, y recordó que el jefe del Central ya puso a consideración de la Presidenta su dimisión en anteriores ocasiones.
5- Boudou confirmó que a Mario Blejer, economista y ex presidente del Banco Central (2002), se le pidió que retorne al cargo por pedido de la Presidenta. Blejer no aceptó, inicialmente, la propuesta oficial.
6- Otro asunto llamativo es que el pedido de renuncia se realiza justo en el día en que Redrado recibió a los radicales Sanz y Morales, que presentarán un amparo para impedir el uso de reservas para el pago de deuda.










