BUENOS AIRES.- El Poder Ejecutivo deberá contar el dictamen de una comisión bicameral del Congreso si es que quiere llevar adelante la remoción del presidente del Banco Central, Martín Redrado. Así se desprende de la Carta Orgánica del BCRA que en su artículo 9 dice lo siguiente: "Los integrantes del directorio podrán ser removidos de sus cargos, por el Poder Ejecutivo, por incumplimiento de las disposiciones contenidas en la presente Carta Orgánica o por incurrir en alguna de las inhabilidades previstas en el artículo anterior. La remoción de los miembros del directorio será decretada por el Ejecutivo cuando mediare mala conducta o incumplimiento de los deberes de funcionario público, debiéndose contar para ello con el previo consejo de una comisión del Congreso. La misma será presidida por el presidente de la Cámara de Senadores e integrada por los presidentes de las comisiones de Presupuesto y Hacienda", de ambas cámaras.
Sin embargo, a raíz del recambio parlamentario, no se han designado autoridades para esas comisiones por lo que el cuerpo que debe decidir sobre el futuro de Redrado no podría sesionar hasta que el Congreso retome sus actividades. Hasta ahora, el único integrante confirmado de los cinco que deben decidir sobre el tema es el vicepresidente Julio Cobos, de clara postura contraria al Gobierno.
En el caso del resto de las comisiones, la oposición brega por obtener sus respectivas presidencias. De llegar la oposición a esos lugares, sería muy difícil, por no decir imposible, que el gobierno consiga la aprobación para remover a Redrado Distinto sería el caso si el actual presidente del BCRA renunciara a su cargo. En este supuesto, la Presidenta tendría allanado el camino para nombrar a un sucesor, aunque en forma provisoria hasta que sea confirmado por el Congreso. (DyN)
07 Enero 2010 Seguir en 







