26 Noviembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El oficialismo y sus aliados convirtieron ayer en ley -por 37 votos a favor, 24 en contra y una abstención- la reforma en el sistema de Monotributo, que aumentará en más del 90% el pago en algunas de las categorías.
La iniciativa establece la eliminación de la primera de las categorías, o sea que los contribuyentes que facturaban hasta $ 12.000 serán incorporados a la escala siguiente, por lo que el sistema arrancará con una categoría con un tope de facturación de $ 24.000 al año y pagarán una cuota de $ 219 por mes. La norma establece que el 70% de lo que se recaude por el monotributo irá al financiamiento de las prestaciones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y el 30% restante se destinará a las jurisdicciones provinciales y a la Ciudad de Buenos Aires en forma diaria y automática.
En el recinto, el kirchnerista, Fabián Ríos, afirmó que el aumento propuesto busca sostener fundamentalmente el sistema de salud que se brinda a través del aporte a las obras sociales que se realiza en las distintas categorías. El proyecto generó el fuerte rechazo del radicalismo y del justicialismo disidente, quienes presagiaron el "fin del federalismo" con el proyecto oficialista. Además, denunciaron un "ajuste regresivo" en el aumento de las cargas previsionales y de salud al señalar que "aumenta para los que menos tienen y baja para los que más facturan".
"Se están sancionando una maraña de leyes de enorme trascendencia, y cada una de ella se va acercando al acta de defunción del federalismo", denunció el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá.
Por su parte, el radical Gerardo Morales dijo que el nuevo esquema genera "una mayor recaudación para la caja central", y se quejó porque sostuvo que la iniciativa "es un paso más en la mayor concentración del Gobierno nacional".
Por su parte, la senadora del justicialismo disidente, Sonia Escudero, se lamentó por el aumento. "El monotributista va a tener que pagar un 91% más de lo que pagaban antes y todo es para la caja nacional y migajas para las provincias", denunció. En el cierre del debate, al cruce salió el kirchnerista Ríos quien aclaró que los aumentos se realizaban en los aportes previsionales y de salud. Señaló que estos ingresos no se trataban de impuestos.
Según el Gobierno, con la implementación de nuevas categorías, podrían sumarse a la formalización de la economía a otras 400.000 personas o a pequeños comercios e industrias.(NA-DyN)
La iniciativa establece la eliminación de la primera de las categorías, o sea que los contribuyentes que facturaban hasta $ 12.000 serán incorporados a la escala siguiente, por lo que el sistema arrancará con una categoría con un tope de facturación de $ 24.000 al año y pagarán una cuota de $ 219 por mes. La norma establece que el 70% de lo que se recaude por el monotributo irá al financiamiento de las prestaciones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y el 30% restante se destinará a las jurisdicciones provinciales y a la Ciudad de Buenos Aires en forma diaria y automática.
En el recinto, el kirchnerista, Fabián Ríos, afirmó que el aumento propuesto busca sostener fundamentalmente el sistema de salud que se brinda a través del aporte a las obras sociales que se realiza en las distintas categorías. El proyecto generó el fuerte rechazo del radicalismo y del justicialismo disidente, quienes presagiaron el "fin del federalismo" con el proyecto oficialista. Además, denunciaron un "ajuste regresivo" en el aumento de las cargas previsionales y de salud al señalar que "aumenta para los que menos tienen y baja para los que más facturan".
"Se están sancionando una maraña de leyes de enorme trascendencia, y cada una de ella se va acercando al acta de defunción del federalismo", denunció el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá.
Por su parte, el radical Gerardo Morales dijo que el nuevo esquema genera "una mayor recaudación para la caja central", y se quejó porque sostuvo que la iniciativa "es un paso más en la mayor concentración del Gobierno nacional".
Por su parte, la senadora del justicialismo disidente, Sonia Escudero, se lamentó por el aumento. "El monotributista va a tener que pagar un 91% más de lo que pagaban antes y todo es para la caja nacional y migajas para las provincias", denunció. En el cierre del debate, al cruce salió el kirchnerista Ríos quien aclaró que los aumentos se realizaban en los aportes previsionales y de salud. Señaló que estos ingresos no se trataban de impuestos.
Según el Gobierno, con la implementación de nuevas categorías, podrían sumarse a la formalización de la economía a otras 400.000 personas o a pequeños comercios e industrias.(NA-DyN)
NOTICIAS RELACIONADAS







