25 Noviembre 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno de Brasil pidió adelantar las reuniones con ministros argentinos para intentar solucionar el conflicto comercial que se tensó más en las últimas horas debido a las denuncias de los industriales paulistas, quienes acusaron de vergonzosas las políticas aduaneras de la administración de Cristina Kirchner.
A pocos días de la reunión que la Presidenta tuvo con su par brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, el ministro de Industria y Comercio Exterior de Brasil, Miguel Jorge, decidió impulsar un estudio inmediato sobre las trabas comerciales impuestas por la Argentina.
Jorge pidió a los expertos de su cartera que analicen una a una las licencias no automáticas impuestas por la Casa Rosada a los productos brasileños para morigerar los perjuicios que estas les causan a sus exportadores.
En paralelo, el funcionario brasileño envió un pedido al jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, para apurar las negociaciones bilaterales, con el fin de que no se siga demorando indebidamente el ingreso de bienes brasileños. "No vamos a esperar 45 días la próxima reunión de ministros", declaró.
A su vez, Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp), aseguró que las licencias no automáticas impuestas por Argentina son un engaño. El empresario hizo fuertes denuncias contra el país y señaló que si bien las barreras comerciales afectan sólo al 10% del comercio total, a ese 10% le duele mucho.
Precisó que se están dando muchas injusticias, sobre todo en el intercambio de la industria textil, de calzados y de productos electrónicos, además del trigo que el país envía a Brasil a precios desfavorables para los industriales paulistas. Además, señaló que en el comercio bilateral sufrió algunas desviaciones porque la Argentina dejó de comprar en porcentajes más altos a Brasil que a China, cuando en realidad debería ser al revés para respetar el espíritu del Mercosur. (NA)
A pocos días de la reunión que la Presidenta tuvo con su par brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, el ministro de Industria y Comercio Exterior de Brasil, Miguel Jorge, decidió impulsar un estudio inmediato sobre las trabas comerciales impuestas por la Argentina.
Jorge pidió a los expertos de su cartera que analicen una a una las licencias no automáticas impuestas por la Casa Rosada a los productos brasileños para morigerar los perjuicios que estas les causan a sus exportadores.
En paralelo, el funcionario brasileño envió un pedido al jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, para apurar las negociaciones bilaterales, con el fin de que no se siga demorando indebidamente el ingreso de bienes brasileños. "No vamos a esperar 45 días la próxima reunión de ministros", declaró.
A su vez, Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp), aseguró que las licencias no automáticas impuestas por Argentina son un engaño. El empresario hizo fuertes denuncias contra el país y señaló que si bien las barreras comerciales afectan sólo al 10% del comercio total, a ese 10% le duele mucho.
Precisó que se están dando muchas injusticias, sobre todo en el intercambio de la industria textil, de calzados y de productos electrónicos, además del trigo que el país envía a Brasil a precios desfavorables para los industriales paulistas. Además, señaló que en el comercio bilateral sufrió algunas desviaciones porque la Argentina dejó de comprar en porcentajes más altos a Brasil que a China, cuando en realidad debería ser al revés para respetar el espíritu del Mercosur. (NA)







