25 Noviembre 2009 Seguir en 
En la madrugada del martes 9 de enero de 2007 decenas de policías a caballo rodearon las principales calles céntricas con el fin de impedirles a los ambulantes la instalación de puestos. El Gobierno provincial y la Municipalidad cumplían de esa forma con una sentencia judicial, que ordena al municipio a mantener despejada la vía pública. En paralelo, el gobernador, José Alperovich, les había prometido a los vendedores una ayuda económica, mediante el alquiler de un local céntrico en el que pudieran seguir ofreciendo sus productos. Pero hasta ahora eso no se ha cumplido. El denominado operativo cerrojo se mantuvo apenas unas semanas, durante las cuales los puesteros realizaron protestas y se concentraron en la plaza Independencia para reclamar una solución laboral. Días antes, el municipio había acondicionado la vereda del Predio Ferial para reubicarlos, lo que finalmente provocó que el comercio callejero informal se multiplique en la ciudad, ya que además de ocupar esa vereda, semanas después volvieron a sus puestos habituales en el centro, con ropa, copias clandestinas de CD y de películas, regalos varios y juguetes.
En la actualidad, la venta callejera informal sigue firme, al igual que la sentencia judicial que ordena erradicarla de la vía pública.
En la actualidad, la venta callejera informal sigue firme, al igual que la sentencia judicial que ordena erradicarla de la vía pública.
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