17 Noviembre 2009 Seguir en 
"Entre las moratorias previsionales y la asignación por hijo, se han agregado tres puntos del Producto Bruto Interno (PBI) al gasto de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). En el corto plazo a este aumento en las erogaciones lo están financiando los jubilados que aportan y a los que no se les respeta la movilidad. Mientras, se consumen los aportes personales que deberían conformar las reservas de la seguridad social". El diagnóstico pertenece al último informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa).
Según la entidad, el vertiginoso crecimiento en la litigiosidad contra la Anses evidencia la falta de sustentabilidad de este esquema. "Sin un cambio de fondo, será necesario generar niveles crecientes de inflación para licuar las promesas de beneficios que no se pueden cumplir", dice el artículo, al que tuvo acceso LA GACETA. La asignación por hijo y las moratorias previsionales permiten acceder a los beneficios sociales sin la necesidad de realizar o haber realizado aportes. "El sistema de seguridad social argentino, que fue concebido como un sistema de carácter contributivo se ha convertido en un esquema mixto donde se otorgan prestaciones contributivas y no contributivas en similares condiciones", destaca Idesa. Aclara que un esquema de este tipo se funda en objetivos redistributivos ya que muchas personas que trabajan en el sector informal provienen de hogares pobres. "Sin embargo, su instrumentación y su financiamiento requieren de un diseño y de una administración cuidadosos. Las proyecciones presentadas en el proyecto de Presupuesto estiman que para el 2010 habrá 2,2 millones de jubilaciones por moratorias, lo que significa que el 42% de las jubilaciones que paga la Anses serán beneficios otorgados sin aportes. En el caso de la asignación por hijo, se estima que se pueden llegar a otorgar entre 5 y 6 millones de beneficios que pasarán a ser el 60% del total de asignaciones familiares", dice el informe.
Según la entidad, el vertiginoso crecimiento en la litigiosidad contra la Anses evidencia la falta de sustentabilidad de este esquema. "Sin un cambio de fondo, será necesario generar niveles crecientes de inflación para licuar las promesas de beneficios que no se pueden cumplir", dice el artículo, al que tuvo acceso LA GACETA. La asignación por hijo y las moratorias previsionales permiten acceder a los beneficios sociales sin la necesidad de realizar o haber realizado aportes. "El sistema de seguridad social argentino, que fue concebido como un sistema de carácter contributivo se ha convertido en un esquema mixto donde se otorgan prestaciones contributivas y no contributivas en similares condiciones", destaca Idesa. Aclara que un esquema de este tipo se funda en objetivos redistributivos ya que muchas personas que trabajan en el sector informal provienen de hogares pobres. "Sin embargo, su instrumentación y su financiamiento requieren de un diseño y de una administración cuidadosos. Las proyecciones presentadas en el proyecto de Presupuesto estiman que para el 2010 habrá 2,2 millones de jubilaciones por moratorias, lo que significa que el 42% de las jubilaciones que paga la Anses serán beneficios otorgados sin aportes. En el caso de la asignación por hijo, se estima que se pueden llegar a otorgar entre 5 y 6 millones de beneficios que pasarán a ser el 60% del total de asignaciones familiares", dice el informe.







