14 Noviembre 2009 Seguir en 
La Bolsa de Nueva York trata de mantenerse en la era digital tras la compra del mercado europeo, en 2007, que armó la plataforma de negociación global NYSE-Euronext. Este año pueden abandonar su pizarra empresas europeas, pero se entusiasma con el ingreso al panel de 70 compañías de China.
España, en tanto, ofrece una plataforma de negociación con sus cuatro Bolsas y la región Latinoamericana tiene pendiente la suya a liderar por Brasil. Mientras tanto, la Bolsa argentina fue rebajada del nivel de mercado emergente a fronterizo, debido a su reducida negociación diaria y baja capitalización -valor total de las empresas cotizantes- con relación al PBI. Las bolsas de productos también se reducen y el corretaje local de cereales viene cediendo al 1% anual versus la negociación directa.
En los mercados nada es para siempre. Inglaterra dejó de ser la primera economía del mundo en 1872 y el título de mayor exportador, en 1915. Treinta años más tarde, el dólar desplazó a la libra esterlina como moneda de reserva. Ahora el yuan viene empujando. China ya es la primer potencia exportadora global y acumula reservas por unos U$S 2,27 billones -millón de millones-. Tomando en cuenta el contexto internacional, cerca de U$S 2 billones del flujo del comercio mundial ya se transan en yuanes. China, no obstante, aún mantiene restricciones a la entrada y salida de dinero y a negociar en sus mercados, pero se va acercando a la flexibilidad para que su moneda sea de convertibilidad global.
El jueves pasado, en tanto, el gobierno argentino cambió al titular de la Comisión Nacional de Valores -que regula la oferta pública y a la bolsas-. La gestión de Eduardo Hecker fue mediocre porque no protegió a los inversores de los índices falsos -también del Estado- por el que ajustan los títulos públicos.
España, en tanto, ofrece una plataforma de negociación con sus cuatro Bolsas y la región Latinoamericana tiene pendiente la suya a liderar por Brasil. Mientras tanto, la Bolsa argentina fue rebajada del nivel de mercado emergente a fronterizo, debido a su reducida negociación diaria y baja capitalización -valor total de las empresas cotizantes- con relación al PBI. Las bolsas de productos también se reducen y el corretaje local de cereales viene cediendo al 1% anual versus la negociación directa.
En los mercados nada es para siempre. Inglaterra dejó de ser la primera economía del mundo en 1872 y el título de mayor exportador, en 1915. Treinta años más tarde, el dólar desplazó a la libra esterlina como moneda de reserva. Ahora el yuan viene empujando. China ya es la primer potencia exportadora global y acumula reservas por unos U$S 2,27 billones -millón de millones-. Tomando en cuenta el contexto internacional, cerca de U$S 2 billones del flujo del comercio mundial ya se transan en yuanes. China, no obstante, aún mantiene restricciones a la entrada y salida de dinero y a negociar en sus mercados, pero se va acercando a la flexibilidad para que su moneda sea de convertibilidad global.
El jueves pasado, en tanto, el gobierno argentino cambió al titular de la Comisión Nacional de Valores -que regula la oferta pública y a la bolsas-. La gestión de Eduardo Hecker fue mediocre porque no protegió a los inversores de los índices falsos -también del Estado- por el que ajustan los títulos públicos.







