Una "guerra" fiscal para atraer capitales

Un experto explica el fenómeno brasileño.

EL OBJETIVO. Vian ponderó el fortalecimiento del mercado interno. LA GACETA / HECTOR PERALTA
EL OBJETIVO. Vian ponderó el fortalecimiento del mercado interno. LA GACETA / HECTOR PERALTA
15 Noviembre 2009
La alegría no sólo puede ser brasileña, dice Carlos Eduardo de Freitas Vian, un economista de la Universidad de San Pablo que vino a esta ciudad a disertar en el marco de un programa de intercambio científico entre la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y la casa de altos estudios brasileña. Según el experto, la Argentina puede aprovechar el viento de cola del efecto "Brasil" pero, para que eso sea posible, es necesario que se definan políticamente los parámetros de la relación comercial bilateral.
Profesor del Departamento de Economía, Negocios y Sociología, Vian considera que no hay grandes secretos que expliquen el boom brasileño en el mundo. "El manejo de la política macroeconómica fue el tradicional, dándole mucha importancia al mercado interno para generar bienestar en la gente", explica a LA GACETA. Y acota: "entre los Estados y municipios de mi país se ha generado una suerte de 'guerra' fiscal para que, a través de incentivos, se atraigan nuevos capitales y se consoliden los que ya están instalados".
Vian puntualiza que Brasil ya no depende tanto de los avatares de la economía global, como pudo haber ocurrido hace cuatro o cinco años atrás. "Tampoco sostengo de que vamos a crecer eternamente a tasas elevadas como pretenden otros países", indica.
En todo caso, el economista considera que Brasil debe manejarse con mucho cuidado para seguir creciendo moderadamente en 2010 y no dejarse llevar por el incremento del gasto público para, por caso, financiar grandes obras con vistas a las Olimpíadas de 2016. "Aún hay infraestructura de los últimos Panamericanos que han quedado sin uso, cuando debieron servir para fomentar el bienestar social a través del deporte", ejemplifica.
Vian remarca que los incentivos fiscales tampoco serán eternos. "Hay que ser muy cuidadosos. El pasado nos demostró que las políticas de incentivos aplicadas durante períodos largos no son buenas", advierte. En esto, sostiene, al sector privado le cabe la iniciativa de encarar más inversiones. "De hecho, en Brasil lo está haciendo con cierto apoyo estatal", finaliza.

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