12 Noviembre 2009 Seguir en 
PEKIN.- China dio ayer la señal más clara hasta el momento de que está lista para permitir que el yuan se aprecie, al decir que considerará a las principales divisas del mundo, y no sólo al dólar, en la fijación de su tasa de cambio. En su informe sobre política monetaria del tercer trimestre, el Banco Popular de China abandonó su discurso de mantener al yuan "básicamente estable a un nivel razonable y balanceado". En cambio, sugirió una salida de la actual política de un tipo de cambio atado al dólar, que se mantiene desde mediados del año pasado. "Siguiendo los principios de iniciativa, controlabilidad y gradualidad, con referencia a los flujos de capital internacionales y los cambios en las mayores monedas, mejoraremos el mecanismo de formación del tipo de cambio del yuan", dijo el banco central. Esos comentarios abren la posibilidad de un regreso de la apreciación en la tasa de cambio que comenzó con una revaluación en el 2005 y que generó expectativa en el comercio mundial. (Reuters)







