Causar una buena impresión contribuye a captar más clientes

Algunas reglas permiten a los empleados y a los dueños de comercios afianzar su relación con los cada vez más exigentes consumidores.

25 Agosto 2009
Los empleados vinculados con los servicios y el comercio están más expuestos que los de otros sectores al trato directo con los clientes. Por eso están más obligados a causar una buena primera impresión y, al mismo tiempo, evitar cometer ciertos errores que le pueden costar, nada más y nada menos, que la pérdida de clientela.
Cada cliente es diferente, pero hay principios básicos que se aplican a casi todos, y podemos asumir que la mayoría de ellos buscan las mismas cosas en sus interacciones con el empleado o el dueño de un negocio, señalan los expertos del  Instituto Dale Carnegie Argentina. Aquí algunas pautas:
Ser tratado con cortesía. Los buenos modales, como decir "por favor" y "gracias", escuchar atentamente, y expresar comprensión, son cortesías que casi todos apreciamos.
Ser escuchado. Cada cliente tiene una situación única, un asunto, y una solución deseada. Nuestro rol es escucharlo.
Darle lo que desea rápidamente. Los clientes hoy en día están en constante movimiento, y nosotros somos simplemente una escala en su lista de mandados. Aunque hay excepciones a esta preferencia, podemos asumir que mientras más rápido tratamos sus asuntos, él será más feliz.
Estar satisfecho con la transacción. Todos los clientes quieren un resultado final satisfactorio y un encuentro con un profesional de servicio al cliente sin complicaciones. Nuestra meta primordial en servicio al cliente es dejarlos con una sensación positiva acerca de nuestra empresa.
Tratar con alguien que esté informado.  Los clientes vienen a nosotros por nuestra experiencia, buscando nuestro consejo y habilidad, como así también los productos y servicios que proveemos. Esperan que podamos responder a sus preguntas o sepamos donde encontrar las respuestas.
Los errores más comunes
Lo último que queremos es que nuestros clientes sientan desde el primer contacto que no son tenidos en cuenta, dicen los especialistas de  Dale Carnegie Training. Pero aún así, suele pasar muy a menudo. Alguien comete un error al principio de la interacción en el proceso de servicio al cliente, y el cliente simplemente elige llevar su negocio a otro lugar. ¿Cuáles son los errores más comunes?
Ignorar clientes que están esperando. A veces estamos tan ocupados con clientes actuales que no podemos ayudar inmediatamente a otros que están esperando. Incluso en esas situaciones, no debemos ignorar a los clientes en espera. Debemos establecer contacto visual, saludar con la mano, decir una o dos palabras para hacerle saber al cliente que lo atenderemos lo más rápido posible.
Distraerse. Es fácil distraerse con otros clientes u otras tareas que incluye la atención al cliente. Pero cuando el cliente ve que estamos distraídos, siente que no son nuestra primera prioridad.
Dar un saludo aburrido. Pongamos un poco de energía en el saludo y pensemos algo más creativo que, "¿en qué lo puedo ayudar?" Decirle algo específico a cada cliente será un desafío y hará que esta parte del proceso de servicio al cliente sea más reconfortante.

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