22 Agosto 2009 Seguir en 
"Tucumán no es una isla en el NOA. La presión impositiva nos perjudica a todas las provincias de igual modo. Por eso, el reclamo es similar: debe haber un equilibrio entre el Estado y los privados. No a costa de fundir empresas el Estado debe pagar los sueldos de los empleados de la administración pública. El Estado debe achicar sus gastos y ser razonable en permitir que el sector privado optimice su producción, invierta más y mejore la calidad de vida de sus empleados", afirmó el presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET), Raúl Robín.
El directivo sostuvo que la Argentina en general debe tender hacia una mayor justeza fiscal. "Vivir en Tucumán no es más barato que vivir en Buenos Aires. Aquí, en nuestra provincia, como en el resto de las del NOA, se vive con menos dinero porque hay más pobreza, y eso es lo que no aceptamos. La crisis estructural que ha generado el país desde la Revolución de Mayo hasta ahora es la que hay que cambiar. Quien vive en el interior del país debe contar con más beneficios, porque es más duro vivir en el campo que en la ciudad. No hay que bajar salarios a los empleados, sino bajar costos laborales y mejorar la posición de los empresarios para ello. Y al respecto no hay ninguna duda de que quien debe procurar un cambio de esa situación es el Estado", aseveró. Robín insistió en que a los empresarios del sector PyME mantener los negocios o una actividad más o menos rentable les cuesta muchísimo esfuerzo. "Por ejemplo, no puede ocurrir que las contribuciones patronales sean las mismos en Buenos Aires que en el NOA", afirmó el presidente de la FET.
El directivo sostuvo que la Argentina en general debe tender hacia una mayor justeza fiscal. "Vivir en Tucumán no es más barato que vivir en Buenos Aires. Aquí, en nuestra provincia, como en el resto de las del NOA, se vive con menos dinero porque hay más pobreza, y eso es lo que no aceptamos. La crisis estructural que ha generado el país desde la Revolución de Mayo hasta ahora es la que hay que cambiar. Quien vive en el interior del país debe contar con más beneficios, porque es más duro vivir en el campo que en la ciudad. No hay que bajar salarios a los empleados, sino bajar costos laborales y mejorar la posición de los empresarios para ello. Y al respecto no hay ninguna duda de que quien debe procurar un cambio de esa situación es el Estado", aseveró. Robín insistió en que a los empresarios del sector PyME mantener los negocios o una actividad más o menos rentable les cuesta muchísimo esfuerzo. "Por ejemplo, no puede ocurrir que las contribuciones patronales sean las mismos en Buenos Aires que en el NOA", afirmó el presidente de la FET.
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