18 Agosto 2009 Seguir en 
Néstor Carlos Ick recuerda que tiene lazos muy fuertes con Tucumán. Este año celebra sus 50 años de actividad como abogado. Se recibió en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNT. De allí esa suerte de compromiso con la provincia. Hoy, el actual presidente del Banco Santiago del Estero (BSE) y cabeza visible del Grupo Ick, ligado a las comunicaciones y a los servicios, concreta inversiones y analiza otras. Luego de inaugurar la nueva sucursal del BSE en Tucumán, el empresario dialogó con LA GACETA.
- ¿Cómo observa el desenvolvimiento económico del NOA?
- Es todo un tema. Tucumán es una de las provincias más importantes de la región. De allí nuestra inquietud por incrementar nuestros servicios. También Santiago del Estero, más allá de los gobiernos, creció en los últimos años. Generó una zona agropecuaria de 100 kilómetros de ancho por 400 de largo, especialmente en la región noroeste. Hoy Santiago es el cuarto productor de soja del país y posee más de dos millones de cabeza de ganado. Lo que uno observa es que esto se irá consolidando en la medida que se replanteen las políticas macroeconómicas del país, que no las manejan los gobiernos provinciales. Por caso, hasta hace algunos años, el 48% de la coparticipación iba a las provincias y, en 2008, sólo alcanzó el 24% de lo recaudado. Si desde entonces hasta la fecha hubieran respetado la distribución, hoy ninguna provincia argentina caería en déficit fiscal.
- ¿Cuáles son las inversiones que proyectó?
- Estamos haciendo un par de emprendimientos más, están en ejecución. Esta sucursal Tucumán del Banco Santiago del Estero ya está inaugurada. Y tenemos inmuebles adquiridos en Salta y en Jujuy para radicar otras sucursales. Ahora hay que esperar a ver cómo evoluciona la situación económica que se subió al tobogán. Hoy estamos a la mitad de ese tobogán. Hasta que no sepa cuáles son las reglas de juego, veremos cómo sigue la historia, qué nuevas inversiones haremos.
-¿En qué etapa de la crisis decidió ejecutar inversiones?
- Estas se estaban generando. El proyecto de la filial Tucumán del BSE se inició hace un año y medio. En Salta, tengo los planes aprobados, con terreno comprado. Un poco en broma, dijimos que queríamos construir el mejor spa del país en Termas de Río Hondo, con toda clase de servicios. A eso lo paré, porque debió haberse iniciado en junio de 2008 y con un plazo de ejecución de 18 meses.
- ¿Cómo siguen las actividades?
- Hay un hecho. Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó destruida, pero hubo empresas que trabajaron en cualquier tipo de insumos que salieron fortalecidas económicamente, incluso a mayores niveles previos. En toda crisis hay situaciones en la que uno debe seguir avanzando, más allá de todo. La gente tiene que seguir comiendo. Hay que optimizar las cosas, por lo menos para no perder. Y a partir de allí hay que ver qué pasa con la presión impositiva que, a mi criterio, es una de las más altas del mundo. Y hablo de la acumulación de todos los gravámenes (nacional, provincial y municipal. Estamos trabajando con cosas que de ninguna manera alientan la inversión.
-Con mucha cautela...
-Soy muy conservador. Estamos observando por dónde va la cosa y no lo sabemos. Así como está la situación, de alguna manera, vamos a hacer algo, se pondrán algunos cajeros automáticos, mejoraremos los servicios, capacitaremos al personal. No vamos a despedir a nadie, ni lo hemos hecho, pero tampoco nos vamos a endeudar. Nuestra política es trabajar todo con fondos propios, sin endeudamiento.
- ¿Cómo observa el desenvolvimiento económico del NOA?
- Es todo un tema. Tucumán es una de las provincias más importantes de la región. De allí nuestra inquietud por incrementar nuestros servicios. También Santiago del Estero, más allá de los gobiernos, creció en los últimos años. Generó una zona agropecuaria de 100 kilómetros de ancho por 400 de largo, especialmente en la región noroeste. Hoy Santiago es el cuarto productor de soja del país y posee más de dos millones de cabeza de ganado. Lo que uno observa es que esto se irá consolidando en la medida que se replanteen las políticas macroeconómicas del país, que no las manejan los gobiernos provinciales. Por caso, hasta hace algunos años, el 48% de la coparticipación iba a las provincias y, en 2008, sólo alcanzó el 24% de lo recaudado. Si desde entonces hasta la fecha hubieran respetado la distribución, hoy ninguna provincia argentina caería en déficit fiscal.
- ¿Cuáles son las inversiones que proyectó?
- Estamos haciendo un par de emprendimientos más, están en ejecución. Esta sucursal Tucumán del Banco Santiago del Estero ya está inaugurada. Y tenemos inmuebles adquiridos en Salta y en Jujuy para radicar otras sucursales. Ahora hay que esperar a ver cómo evoluciona la situación económica que se subió al tobogán. Hoy estamos a la mitad de ese tobogán. Hasta que no sepa cuáles son las reglas de juego, veremos cómo sigue la historia, qué nuevas inversiones haremos.
-¿En qué etapa de la crisis decidió ejecutar inversiones?
- Estas se estaban generando. El proyecto de la filial Tucumán del BSE se inició hace un año y medio. En Salta, tengo los planes aprobados, con terreno comprado. Un poco en broma, dijimos que queríamos construir el mejor spa del país en Termas de Río Hondo, con toda clase de servicios. A eso lo paré, porque debió haberse iniciado en junio de 2008 y con un plazo de ejecución de 18 meses.
- ¿Cómo siguen las actividades?
- Hay un hecho. Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó destruida, pero hubo empresas que trabajaron en cualquier tipo de insumos que salieron fortalecidas económicamente, incluso a mayores niveles previos. En toda crisis hay situaciones en la que uno debe seguir avanzando, más allá de todo. La gente tiene que seguir comiendo. Hay que optimizar las cosas, por lo menos para no perder. Y a partir de allí hay que ver qué pasa con la presión impositiva que, a mi criterio, es una de las más altas del mundo. Y hablo de la acumulación de todos los gravámenes (nacional, provincial y municipal. Estamos trabajando con cosas que de ninguna manera alientan la inversión.
-Con mucha cautela...
-Soy muy conservador. Estamos observando por dónde va la cosa y no lo sabemos. Así como está la situación, de alguna manera, vamos a hacer algo, se pondrán algunos cajeros automáticos, mejoraremos los servicios, capacitaremos al personal. No vamos a despedir a nadie, ni lo hemos hecho, pero tampoco nos vamos a endeudar. Nuestra política es trabajar todo con fondos propios, sin endeudamiento.







