15 Agosto 2009 Seguir en 
La falta de incentivos fiscales, una fuerte sequía y precios del azúcar que resultaban alentadores sellaron el final del plan Alconafta, que Tucumán desarrolló para buena parte del país entre 1978 y 1989. Hoy, a pocos meses del lanzamiento del programa nacional de biocombustibles, la situación del sector azucarero es delicada en lo financiero, y los precios del azúcar crudo sólo son superados por los valores de 1981, 28 años atrás. ¿Es posible que se repita la historia, y que los altos valores del azúcar de exportación neutralicen el impulso que merece el proyecto de mezclar etanol con naftas? El director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, Claudio Molina, confía en el compromiso que asumieron los azucareros para abastecer el mercado de los biocombustibles. "El precio récord del azúcar no afectará los biocombustibles", remarcó.
"La industria azucarera asumió un compromiso muy fuerte para producir alcohol; el Gobierno le está entregando cupos, y entonces hay que independizar la situación del mercado internacional a esta realidad", precisó Molina, en diálogo con LA GACETA, en una reciente visita que realizó a nuestra provincia. El ejecutivo disertó en el marco de una conferencia organizada por la Fundación Iron. Dejó en claro que el Estado fijó un precio muy rentable para el etanol, de $ 2,25 por litro para este mes, que representa un incentivo importante para los productores. "Se empieza a generar una situación sobre si la caña se deriva a producción de crudos para exportación o a alcohol. En algún momento puede ser más negocio producir azúcar que alcohol, pero con este precio estoy convencido de que es negocio producirlo", apuntó.
Molina dejó en claro que el inicio del programa de biocombustibles es irreversible en la Argentina. "El 1 de enero habrá en las estaciones de servicio de todo el país naftas cortadas con etanol. Pueden variar las proporciones o los tipos de naftas que contienen alcohol, pero el Gobierno ya manifestó que no se postergará el inicio del plan", remarcó. Reconoció, sin embargo, que en 2010 no se podrá completar la mezcla del 5% de etanol en los combustibles, como estipula la ley. Admitió, además, que las inversiones no se realizaron en los plazos necesarios. "Lo ideal hubiera sido que el ritmo de las inversiones haya sido más rápido, pero tenemos que considerar que en el medio hubo una crisis internacional. Las resoluciones de la Secretaría de Energía son de noviembre de 2008, justo en el momento más crítico de la crisis, y se afectó el crédito, y es lógico que haya una demora", indicó. "Tenemos que tener un poco de paciencia, porque desde noviembre a esta parte pasó menos de un año y hubo avances importantes", concluyó Molina.
"La industria azucarera asumió un compromiso muy fuerte para producir alcohol; el Gobierno le está entregando cupos, y entonces hay que independizar la situación del mercado internacional a esta realidad", precisó Molina, en diálogo con LA GACETA, en una reciente visita que realizó a nuestra provincia. El ejecutivo disertó en el marco de una conferencia organizada por la Fundación Iron. Dejó en claro que el Estado fijó un precio muy rentable para el etanol, de $ 2,25 por litro para este mes, que representa un incentivo importante para los productores. "Se empieza a generar una situación sobre si la caña se deriva a producción de crudos para exportación o a alcohol. En algún momento puede ser más negocio producir azúcar que alcohol, pero con este precio estoy convencido de que es negocio producirlo", apuntó.
Molina dejó en claro que el inicio del programa de biocombustibles es irreversible en la Argentina. "El 1 de enero habrá en las estaciones de servicio de todo el país naftas cortadas con etanol. Pueden variar las proporciones o los tipos de naftas que contienen alcohol, pero el Gobierno ya manifestó que no se postergará el inicio del plan", remarcó. Reconoció, sin embargo, que en 2010 no se podrá completar la mezcla del 5% de etanol en los combustibles, como estipula la ley. Admitió, además, que las inversiones no se realizaron en los plazos necesarios. "Lo ideal hubiera sido que el ritmo de las inversiones haya sido más rápido, pero tenemos que considerar que en el medio hubo una crisis internacional. Las resoluciones de la Secretaría de Energía son de noviembre de 2008, justo en el momento más crítico de la crisis, y se afectó el crédito, y es lógico que haya una demora", indicó. "Tenemos que tener un poco de paciencia, porque desde noviembre a esta parte pasó menos de un año y hubo avances importantes", concluyó Molina.







