El Gobierno quita los cargos al gas y a la luz parcial y temporalmente

Los había dispuesto a principios de año y ahora da marcha atrás debido a las quejas de usuarios por brutales subas. El Estado reintegrará el 100% de los subsidios a los consumos de todo el país del bimestre junio-julio y el 70% de agosto-setiembre. De Vido lo anunció en el Congreso.

ENREDOS. Las decisiones del Gobierno nacional provocaron indignación, estrés y dudas en los usuarios tucumanos. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
ENREDOS. Las decisiones del Gobierno nacional provocaron indignación, estrés y dudas en los usuarios tucumanos. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
13 Agosto 2009
BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional ha eliminado temporaria y parcialmente los cargos que había dispuesto en las facturas de los servicios de distribución de gas y de electricidad en todo el país, debido a las masivas quejas de usuarios que sufrieron brutales subas.
La medida tendrá un costo fiscal de U$S 493 millones, dijo el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio de Vido, que fue ayer hasta el Congreso para informar la decisión.
El retiro de los cargos es, desde la óptica del Gobierno nacional, el reintegro de subsidios a los sectores gasífero y eléctrico. Según De Vido, el Estado nacional va a reponer el 100% de los subsidios correspondientes a los consumos de gas y de luz del bimestre junio-julio y el 70% de agosto-setiembre. Por eso es que la medida es parcial y temporaria, ya que en los meses posteriores se volverán a quitar los subsidios al 100%.
El Gobierno nacional venía enfrentando una creciente presión de diputados y senadores opositores para atenuar los efectos de la quita de subsidios, dispuesta a principios de este año.
"Había un fenómeno generalizado que nos indicaba que había que tomar medidas de fondo y la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) me ha ordenado que mantengamos durante junio y julio el 100% de los subsidios oportunamente quitados", dijo De Vido en el Congreso, adonde asistió en forma sorpresiva a la Comisión de Energía y habló luego del secretario de Energía, Daniel Cameron, que ya había anunciado la medida.
Durante su exposición, De Vido defendió la decisión de la Argentina de importar gas de Bolivia. "No sobra el gas en la Argentina", dijo.

Imprevisión
La marcha atrás anunciada por De Vido, según el ex secretario de Energía de la Nación Alieto Guadagni, revela que hay una improvisación total en el sector.
"No se puede pasar de seis años de tarifas congeladas a un aumento brutal. Están pagando el precio de la imprevisión", dijo Guadagni. "El país tiene pendiente una reestructuración de los precios de la energía que se acerquen a los costos, porque los precios actuales no cubren los costos. Pero ese reconocimiento tiene que ser gradual y progresivo y respetando el concepto de tarifa social para los más pobres", añadió el ex funcionario.
El Gobierno nacional ha frenado los aumentos de tarifas de la mayoría de los servicios públicos desde 2002 y muchas quedaron casi congeladas desde entonces, como parte de una política de emergencia. Durante los años de crecimiento, según especialistas en energía, las tarifas podrían haberse ajustado gradualmente. Pero esto no se hizo y algunos lo atribuyen a cuestiones políticas. Ahora, cuando las cuentas públicas flaquean, el Gobierno nacional comenzó a desarticular el sistema de subsidios para achicar el gasto público, lo que derivó en extraordinarios aumentos, justo después de los comicios.
Durante el último lustro, el Gobierno nacional debió suplir la falta de oferta energética con importaciones de diesel venezolano, de electricidad brasileña y de gas boliviano, además de restringir el consumo al sector industrial. Esto ocurrió porque no se invirtió en la exploración y explotación de yacimientos, justamente debido a que las tarifas estuvieron congeladas.
Ayer, De Vido ratificó a los parlamentarios la vigencia del decreto 2.067, que determinó la quita de subsidios al gas y la aplicación del cargo, destinado a solventar el costo del gas de importación.
De Vido oficializó la decisión luego de mantener una reunión con Cristina. "La Presidenta, en defensa del interés de la gente, del derecho que le adjudica a todos los argentinos en una materia tan básica como es la calefacción, ha tomado la decisión", afirmó De Vido, y culpó a las distribuidoras por la enorme cantidad de reclamos judiciales de usuarios, que en la región metropolitana del país alcanzan a 42.000. (Reuters-DyN-Télam)

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