13 Agosto 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Dirigentes de la Mesa de Enlace Rural salieron ayer al cruce de las declaraciones oficiales, desde donde se afirmó que el diálogo no está cortado, para asegurar que la relación actual con el Gobierno está estancada, resumió el presidente de Coninagro, Carlos Garetto. "Hemos sido escuchados y hemos escuchado algunos anuncios del Gobierno que están bien direccionados, pero que son insuficientes", sostuvo, para agregar que la duda del productor pasa por saber si se cumplirá con la palabra empeñada, de manera de ir recuperando la confianza, que es lo que se ha perdido.
Desde el ruralismo confederado, en tanto, se insistió en la necesidad de que el Congreso canalice los reclamos del campo y no conceda nuevas prórrogas, especialmente en derechos aduaneros, a raíz de la incertidumbre que provoca en el sector la falta de diálogo y novedades desde el Gobierno, destacó la conducción de Carbap, que preside Pedro Apaolaza.
Por la mañana, la ministra de la Producción, Débora Giorgi, había asegurado que el Gobierno seguía trabajando con los representantes del campo. "Hemos cumplido todas y cada una de las medidas comprometidas en las reuniones que ya se efectuaron. Las puertas están abiertas al encuentro con los productores", aseguró Giorgi y expresó sorpresa cuando se califica al Gobierno de anticampo cuando, en su opinión, las políticas implementadas beneficiaron al sector.
Desde Confederaciones Rurales Argentinas, en tanto, el vicepresidente de la entidad, Néstor Roulet también embistió contra la falta de políticas y el diseño de mejoras estructurales que las autoridades se resisten a implementar.
Garetto, desde Corrientes, puntualizó que los indicadores están mostrando caídas en la producción de carnes, leche y granos, así como que las economías regionales están desbastadas, producto de la aplicación de políticas erróneas, agravadas por la sequía, que vino a empeorar el panorama. "Hay una responsabilidad política en el Gobierno de turno, que es resolver los conflictos. En ellos está la posibilidad de articular las soluciones", concluyó. (DyN)
Desde el ruralismo confederado, en tanto, se insistió en la necesidad de que el Congreso canalice los reclamos del campo y no conceda nuevas prórrogas, especialmente en derechos aduaneros, a raíz de la incertidumbre que provoca en el sector la falta de diálogo y novedades desde el Gobierno, destacó la conducción de Carbap, que preside Pedro Apaolaza.
Por la mañana, la ministra de la Producción, Débora Giorgi, había asegurado que el Gobierno seguía trabajando con los representantes del campo. "Hemos cumplido todas y cada una de las medidas comprometidas en las reuniones que ya se efectuaron. Las puertas están abiertas al encuentro con los productores", aseguró Giorgi y expresó sorpresa cuando se califica al Gobierno de anticampo cuando, en su opinión, las políticas implementadas beneficiaron al sector.
Desde Confederaciones Rurales Argentinas, en tanto, el vicepresidente de la entidad, Néstor Roulet también embistió contra la falta de políticas y el diseño de mejoras estructurales que las autoridades se resisten a implementar.
Garetto, desde Corrientes, puntualizó que los indicadores están mostrando caídas en la producción de carnes, leche y granos, así como que las economías regionales están desbastadas, producto de la aplicación de políticas erróneas, agravadas por la sequía, que vino a empeorar el panorama. "Hay una responsabilidad política en el Gobierno de turno, que es resolver los conflictos. En ellos está la posibilidad de articular las soluciones", concluyó. (DyN)







