01 Agosto 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- La economía estadounidense se contrajo a un ritmo menor de lo esperado en el segundo trimestre, según mostraron ayer datos del Gobierno, pero una brusca caída en el gasto del consumidor avivó los temores de que la recuperación será lenta. El PBI de Estados Unidos, que mide la producción total de bienes y servicios dentro de las fronteras del país cayó a un ritmo anual de 1%, dijo el Departamento de Comercio, tras una caída de 6,4% en el primer trimestre, la mayor baja del PBI desde un descenso similar en el primer trimestre de 1982. Previamente, se había reportado que la economía se contrajo un 5,5% en el primer trimestre.
Con la contracción del segundo trimestre, el PBI estadounidense cayó en cuatro trimestres consecutivos por primera vez desde que el Gobierno comenzó a recopilar registros del dato en 1947.
"Todavía es un panorama tambaleante para la economía, pero no tan tambaleante como antes. El gasto del consumidor está muy frágil ahora mismo, ese es el mayor riesgo para la economía", dijo el economista norteamericano Pierre Ellis.
El gasto del consumidor, que representa dos tercios de toda la actividad económica de Estados Unidos, cayó a una tasa del 1,2% en el segundo trimestre tras haber retrocedido un 0,6% en el trimestre anterior. Esto recortó 0,88 puntos porcentuales a la lectura del PBI. Los futuros de las acciones estadounidenses cayeron tras la publicación del informe y Wall Street abrió en baja. Al avanzar la mañana los índices de Wall Street se recuperaron y el Dow Jones subió 0,19%. Los bonos de la deuda del Gobierno subieron tras el informe por el componente del gasto del consumidor. Los analistas esperaban que la economía estadounidense se contrajera a una tasa de 1,5% para este período. El informe sobre la estimación avanzada del PBI mostró que la inversión empresarial disminuyó a un ritmo de 8,9% en el segundo trimestre tras haberse desplomado un 39,2% en el trimestre anterior. La inversión en estructuras no residenciales bajó a un ritmo del 8,9% frente a la caída del 43,6% en el primer trimestre.
La inversión residencial, centro de la más larga recesión en Estados Unidos desde la Gran de Depresión, cayó un 29,3% en el período abril-junio tras haberse derrumbado un 38,2% en el anterior trimestre. "Este informe ha escrito todo sobre la continua divergencia entre los consumidores y las empresas", dijo Ashraf Laidi, estratega de CMC Markets.
Recientemente, la popularidad del presidente Barack Obama bajó en los sondeos, en parte debido a las preocupaciones sobre los costos de la reforma al sistema de salud pero también debido al estancamiento de la economía. Incluso si la recesión concluyera en la segunda mitad del año, como muchos analistas anticipan, se espera que el desempleo siga subiendo y cualquier recuperación sería débil.
Por otra parte, los inventarios de negocios siguieron siendo una carga sobre el PBI general, disminuyendo en un récord de U$S 141.100 millones en el segundo trimestre después que las compañías recortaron agresivamente la producción de nuevos bienes para reducir los inventarios de artículos sin vender. (Reuters)
Con la contracción del segundo trimestre, el PBI estadounidense cayó en cuatro trimestres consecutivos por primera vez desde que el Gobierno comenzó a recopilar registros del dato en 1947.
"Todavía es un panorama tambaleante para la economía, pero no tan tambaleante como antes. El gasto del consumidor está muy frágil ahora mismo, ese es el mayor riesgo para la economía", dijo el economista norteamericano Pierre Ellis.
El gasto del consumidor, que representa dos tercios de toda la actividad económica de Estados Unidos, cayó a una tasa del 1,2% en el segundo trimestre tras haber retrocedido un 0,6% en el trimestre anterior. Esto recortó 0,88 puntos porcentuales a la lectura del PBI. Los futuros de las acciones estadounidenses cayeron tras la publicación del informe y Wall Street abrió en baja. Al avanzar la mañana los índices de Wall Street se recuperaron y el Dow Jones subió 0,19%. Los bonos de la deuda del Gobierno subieron tras el informe por el componente del gasto del consumidor. Los analistas esperaban que la economía estadounidense se contrajera a una tasa de 1,5% para este período. El informe sobre la estimación avanzada del PBI mostró que la inversión empresarial disminuyó a un ritmo de 8,9% en el segundo trimestre tras haberse desplomado un 39,2% en el trimestre anterior. La inversión en estructuras no residenciales bajó a un ritmo del 8,9% frente a la caída del 43,6% en el primer trimestre.
La inversión residencial, centro de la más larga recesión en Estados Unidos desde la Gran de Depresión, cayó un 29,3% en el período abril-junio tras haberse derrumbado un 38,2% en el anterior trimestre. "Este informe ha escrito todo sobre la continua divergencia entre los consumidores y las empresas", dijo Ashraf Laidi, estratega de CMC Markets.
Recientemente, la popularidad del presidente Barack Obama bajó en los sondeos, en parte debido a las preocupaciones sobre los costos de la reforma al sistema de salud pero también debido al estancamiento de la economía. Incluso si la recesión concluyera en la segunda mitad del año, como muchos analistas anticipan, se espera que el desempleo siga subiendo y cualquier recuperación sería débil.
Por otra parte, los inventarios de negocios siguieron siendo una carga sobre el PBI general, disminuyendo en un récord de U$S 141.100 millones en el segundo trimestre después que las compañías recortaron agresivamente la producción de nuevos bienes para reducir los inventarios de artículos sin vender. (Reuters)







