La provincia de las moratorias
Los planes de pago generan una sensación de desigualdad entre los contribuyentes que cumplen de aquellos que no abonan sus obligaciones. Los funcionarios consultados por LA GACETA reconocen que estos instrumentos causan una expectativa equivocada entre los morosos. Y advierten que el Estado irá por ellos si su inconducta se mantiene al finalizar los regímenes.
02 Agosto 2009 Seguir en 
La crisis financiera global ha renovado un instrumento que permite al Estado recuperar parte del crédito perdido temporalmente por efecto del incumplimiento de los contribuyentes o de los usuarios. Pero, a la vez, a estos últimos les ha posibilitado sacarse la soga del cuello. Aunque los funcionarios se inquietan por aclarar que se trata de regímenes especiales para facilitar el pago de las deudas, porque no hay quita de capital, los tucumanos las conciben como moratorias.
En Tucumán conviven varios sistemas de facilidades de pago. El año arrancó con el acuerdo fiscal lanzado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), con el fin de que sus contribuyentes se pongan al día con los impuestos. Pero, a la vez, ese régimen tiene otras dos características: fue concebido con la idea de repatriar (o blanquear) capitales que están depositados en el exterior y que, según el organismo, no fue declarado al fisco por sus poseedores. Además, brinda la posibilidad de que los empleadores registren al personal que aún está en negro.
A fines de marzo, la Dirección General de Rentas lanzó la tercera moratoria de la gestión del gobernador José Alperovich. La última, que en principio rige hasta el 31 de este mes (como la nacional), pero que será extendida, sirvió para que los contribuyentes eviten la instancia judicial.
En sintonía con la disposición del Ejecutivo, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán diseñó un programa para darle otra oportunidad al contribuyente. En este caso, la moratoria persigue dos fines específicos: el netamente recaudatorio, ya que el municipio precisa de fondos extra para financiarse, y el de actualización de datos, ya que le permitirá detectar el universo real de los contribuyentes en mora. Este régimen también será extendido por el intendente Domingo Amaya, hasta fines de mes.
Finalmente, la Sociedad Aguas del Tucumán instrumentó un plan para que los usuarios del servicio de agua potable y cloacas abonen las facturas vencidas. El plazo para regularizar las deudas vencerá el próximo viernes, anticiparon las autoridades de la empresa estatal.
Mediante las moratorias o planes de facilidades de pago, el Estado trata de que los deudores asuman el compromiso de ponerse al día. En los tres regímenes provinciales, el nivel de morosidad no excede del 25% del total de contribuyentes o usuarios, según los funcionarios consultados por LA GACETA. Tucumán se ha convertido en la provincia de las moratorias.
En tiempos en que el Estado necesita recursos para financiar obras y sostener los servicios esenciales, es posible que estos planes sean los últimos que instrumente el Gobierno. El escenario que se viene será el de las ejecuciones judiciales, sobre una base de datos actualizada.
En Tucumán conviven varios sistemas de facilidades de pago. El año arrancó con el acuerdo fiscal lanzado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), con el fin de que sus contribuyentes se pongan al día con los impuestos. Pero, a la vez, ese régimen tiene otras dos características: fue concebido con la idea de repatriar (o blanquear) capitales que están depositados en el exterior y que, según el organismo, no fue declarado al fisco por sus poseedores. Además, brinda la posibilidad de que los empleadores registren al personal que aún está en negro.
A fines de marzo, la Dirección General de Rentas lanzó la tercera moratoria de la gestión del gobernador José Alperovich. La última, que en principio rige hasta el 31 de este mes (como la nacional), pero que será extendida, sirvió para que los contribuyentes eviten la instancia judicial.
En sintonía con la disposición del Ejecutivo, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán diseñó un programa para darle otra oportunidad al contribuyente. En este caso, la moratoria persigue dos fines específicos: el netamente recaudatorio, ya que el municipio precisa de fondos extra para financiarse, y el de actualización de datos, ya que le permitirá detectar el universo real de los contribuyentes en mora. Este régimen también será extendido por el intendente Domingo Amaya, hasta fines de mes.
Finalmente, la Sociedad Aguas del Tucumán instrumentó un plan para que los usuarios del servicio de agua potable y cloacas abonen las facturas vencidas. El plazo para regularizar las deudas vencerá el próximo viernes, anticiparon las autoridades de la empresa estatal.
Mediante las moratorias o planes de facilidades de pago, el Estado trata de que los deudores asuman el compromiso de ponerse al día. En los tres regímenes provinciales, el nivel de morosidad no excede del 25% del total de contribuyentes o usuarios, según los funcionarios consultados por LA GACETA. Tucumán se ha convertido en la provincia de las moratorias.
En tiempos en que el Estado necesita recursos para financiar obras y sostener los servicios esenciales, es posible que estos planes sean los últimos que instrumente el Gobierno. El escenario que se viene será el de las ejecuciones judiciales, sobre una base de datos actualizada.










