La citricultura compensó con inteligencia una mala campaña

Se implementó un novedoso sistema de control de calidad de limón de exportación. El esquema permitió que se redujera la oferta exportable y que los precios externos no se desplomaran. Méritos.

PROCESO DE SELECCION. Los controles en los empaques fueron extremadamente rigurosos durante 2009.  LA GACETA / ARCHIVO
PROCESO DE SELECCION. Los controles en los empaques fueron extremadamente rigurosos durante 2009. LA GACETA / ARCHIVO
30 Julio 2009
La temporada fue definitivamente mala para la citricultura tucumana, debido a que cayeron las exportaciones y los precios del limón, externos y de la industria, en un contexto de costos en alza. Sin embargo, el sector puso en práctica este año un novedoso sistema de determinación de calidad de la fruta, que racionó la oferta y evitó que los precios internacionales se desplomaran. Frente al éxito obtenido, los empresarios pretenden mejorar el esquema para la campaña 2010.
"Lo que se hizo este año fue realmente tomar muy en cuenta y en serio la calidad. Sabíamos que el mercado europeo estaba mucho menos receptivo. En consecuencia, mandar alguna fruta que no fuera premium iba a generar problemas", señaló el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria.
El citricultor Daniel Lucci explicó a LA GACETA que el sistema consistió en la conformación de un comité de calidad, integrado por un miembro de cada empresa exportadora, que se ocupó de visitar empaques para exportación con el propósito de validar, rectificar o ratificar lo que se caratula como categoría 1 o categoría 2 en limones frescos. "Eso hizo que los empaques trabajen con más rigurosidad en su control de calidad, que pasó a ser el elemento vector en la defensa del precio. Y, de alguna manera, reguló los volúmenes, porque bajó el rendimiento exportable de la fruta", indicó. Sostuvo que el esquema también ofrece oportunidades de mejora importantes. "Este sistema de verificación de las calidades a exportar tiene que profesionalizarse más. Fue una reacción positiva que hemos tenido para regular los volúmenes en un año de crisis, y nos debería quedar como capital para los años normales por venir", apuntó.
Sánchez Loria dejó en claro que se propició una fuerte rigurosidad con las calidades para evitar las sanciones que a menudo se disponían en los mercados compradores como consecuencia de fruta que no cumplía con los estándares exigidos. "Una vez que se establecían estas sanciones y que había un deterioro de precios por calidad, luego costaba mucho volver a lo valores anteriores. Este fue el gran mérito de este trabajo, que debe preservarse y mantenerse en el tiempo institucionalmente, como se está haciendo hoy", subrayó.
Según el titular de la ATC, la citricultura dio un paso adelante y demostró una vez más que la actividad quiere estar a la altura de las circunstancias y de las exigencias internacionales.

 Los precios fueron inferiores
Cuando falta por lo menos un mes para que concluya la campaña exportadora de limones, ya comienzan a realizarse las primeras evaluaciones sobre la temporada. Operadores del sector señalaron que el precio externo de la caja de 18 kilos de la fruta se comercializó a un promedio de U$S 11, valor inferior a los U$S 15 a que se vendió la fruta en 2008.

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