14 Junio 2009 Seguir en 
La recesión en el principal socio comercial argentino puso los pelos de punta a los industriales. Brasil anunció oficialmente el martes que entró en recesión técnica, lo que en un principio fue tomado como el peor de los escenarios para la Argentina. Los empresarios están convencidos de que ante estos números negativos, Brasil podría apelar a más mecanismos de protección que traben el ingreso de productos desde la Argentina.
Las ventas a Brasil ya venían cayendo, aunque en mucha menor medida que las importaciones desde ese país, lo cual había achicado muy fuerte el tradicional déficit comercial con el país vecino.
La economía brasileña registró el tercer trimestre consecutivo de resultados negativos y el Producto Bruto retrocedió 1,8% en los tres primeros meses del año respecto de igual período de 2008.
Horacio Lazarte, experto en Comercio Exterior de la consultora Abeceb.com, explicó a LA GACETA que la desaceleración brasileña fue menor a la esperada por los mercados. El especialista vaticinó que la economía del vecino país se recuperará en el segundo semestre gracias a los planes de estímulo (reducción de impuestos e incentivos al consumo). "Esto, de algún modo, replicará positivamente en la producción argentina que tiene como destino el mercado brasileño. Por lo tanto, la recesión de Brasil no significa el fin del mundo para los industriales", acotó.
La Argentina logra un superávit comercial con Brasil por tercer mes consecutivo dejando atrás 69 meses de déficit desde mayo de 2003, llegando a revertir el saldo en el acumulado de enero a mayo y alcanzando los U$S 38 millones de superávit. El saldo en mayo resulta un 100% superior respecto de abril, aunque también representa menos del 10% al saldo de signo contrario de mayo de 2008.
En cierta medida, el análisis de Abeceb.com es coincidente con la opinión del presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Felipe Salas. El dirigente consideró que el perjuicio de la recesión en Brasil se puede ver atemperado en el país. "La recesión genera una depresión en el consumo interno, y eso alcanza en última instancia a productos de primera necesidad. Y?la Argentina lo que exporta mucho a Brasil son productos de primera necesidad. Por ende, desde ese punto de vista estaría aminorado el peligro, ya que lo último que dejarían de consumir los brasileños serían los productos básicos", había señalado a nuestro diario.
Lazarte, en tanto, precisó que en el caso de Tucumán la actividad comercial es muy fuerte con Brasil por la cercanía territorial y porque ese país le compra a la provincia productos no agrícolas. De hecho, el 17% de las exportaciones totales de Tucumán tienen como destino el vecino país, concentrado sobre todo en artículos vinculados con autopartes automotrices (Scania) y con el rubro calzados (Alpargatas).
La compañía sueca es la principal proveedora de Brasil. Sólo en repuestos y/o partes de camiones comercializó U$S?133,5 millones en 2008, casi el 74% de las ventas totales a ese país, según los datos proporcionados por la Secretaría de Mipyme y Empleo de Tucumán.
En orden de importancia le siguió el trigo, con U$S?13,8 millones. Además, la desaceleración de la economía brasileña repercute en otros sectores como el textil, donde la mayoría de las firmas instaladas en la provincia responden a capitales del vecino país. El temor está, pero hay perspectivas de que la situación brasileña mejorará en el segundo semestre del año.
Las ventas a Brasil ya venían cayendo, aunque en mucha menor medida que las importaciones desde ese país, lo cual había achicado muy fuerte el tradicional déficit comercial con el país vecino.
La economía brasileña registró el tercer trimestre consecutivo de resultados negativos y el Producto Bruto retrocedió 1,8% en los tres primeros meses del año respecto de igual período de 2008.
Horacio Lazarte, experto en Comercio Exterior de la consultora Abeceb.com, explicó a LA GACETA que la desaceleración brasileña fue menor a la esperada por los mercados. El especialista vaticinó que la economía del vecino país se recuperará en el segundo semestre gracias a los planes de estímulo (reducción de impuestos e incentivos al consumo). "Esto, de algún modo, replicará positivamente en la producción argentina que tiene como destino el mercado brasileño. Por lo tanto, la recesión de Brasil no significa el fin del mundo para los industriales", acotó.
La Argentina logra un superávit comercial con Brasil por tercer mes consecutivo dejando atrás 69 meses de déficit desde mayo de 2003, llegando a revertir el saldo en el acumulado de enero a mayo y alcanzando los U$S 38 millones de superávit. El saldo en mayo resulta un 100% superior respecto de abril, aunque también representa menos del 10% al saldo de signo contrario de mayo de 2008.
En cierta medida, el análisis de Abeceb.com es coincidente con la opinión del presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Felipe Salas. El dirigente consideró que el perjuicio de la recesión en Brasil se puede ver atemperado en el país. "La recesión genera una depresión en el consumo interno, y eso alcanza en última instancia a productos de primera necesidad. Y?la Argentina lo que exporta mucho a Brasil son productos de primera necesidad. Por ende, desde ese punto de vista estaría aminorado el peligro, ya que lo último que dejarían de consumir los brasileños serían los productos básicos", había señalado a nuestro diario.
Lazarte, en tanto, precisó que en el caso de Tucumán la actividad comercial es muy fuerte con Brasil por la cercanía territorial y porque ese país le compra a la provincia productos no agrícolas. De hecho, el 17% de las exportaciones totales de Tucumán tienen como destino el vecino país, concentrado sobre todo en artículos vinculados con autopartes automotrices (Scania) y con el rubro calzados (Alpargatas).
La compañía sueca es la principal proveedora de Brasil. Sólo en repuestos y/o partes de camiones comercializó U$S?133,5 millones en 2008, casi el 74% de las ventas totales a ese país, según los datos proporcionados por la Secretaría de Mipyme y Empleo de Tucumán.
En orden de importancia le siguió el trigo, con U$S?13,8 millones. Además, la desaceleración de la economía brasileña repercute en otros sectores como el textil, donde la mayoría de las firmas instaladas en la provincia responden a capitales del vecino país. El temor está, pero hay perspectivas de que la situación brasileña mejorará en el segundo semestre del año.
NOTICIAS RELACIONADAS







