Los empresarios citrícolas afirman que nunca los mercados internacionales se han mostrado tan poco receptivos como durante la actual crisis económica. “Creemos que la manera de enfrentar esta crisis en la actividad citrícola es ser mucho más exigentes en cuanto a la oferta de calidad de la fruta, de tal forma que los mercados no encuentren en ese ítem ningún tipo de motivos de castigos”, dijo el presidente de la Asociación Tucumana de Citrus (ATC), Roberto Sánchez Loria.
El citricultor comentó que las inversiones están retraídas, debido al panorma incierto respecto de los negocios. Y con respecto a la mano de obra sostuvo que el sector está tratando de mantener estables los planteles. “En segunda instancia, estamos intentando negociar un acuerdo salarial que no es de la satisfacción plena del sector, pero es lo que el empresariado puede dar”, aseveró. Por su parte, Pablo Lucci, directivo de Citrusvil, también estimó que se puede modificar la actividad laboral, en función de las complicaciones comerciales. “Nadie quiere reducir volúmenes o días u horas de trabajo pero es muy probable que lo duro de la situación obligue a las empresas a tomar medidas de este tipo. No es deseado, pero es esta la situación”, afirmó Lucci.











