Por tercera vez consecutiva, la confianza volvió en marzo a establecer un nuevo mínimo desde 2003. Confirmando las importantes señales de ajuste, en especial en el consumo corriente (verificadas en enero y febrero), marzo, mes en que tradicionalmente se enciende la actividad económica, confirmó la permanencia en un ciclo de ajuste en el consumo. Así lo señala el último informe de la Fundación Mercado, que confirma la caída constante de la confianza de los argentinos en el rumbo económico.
El consumo corriente continuó ajustando con mayor velocidad que el de durables (viviendas y automóviles), pero ambos cierran con valores inferiores al mes y al año anterior, precisa el diagnóstico. Como confirmación de la preocupación por la situación futura, las familias vuelven a exhibir una conducta puesta de manifiesto en crisis anteriores, como es la de mantener sus ahorros tan elevados como les sea posibles para tener algún tipo de cobertura ante un futuro que puede resultarles más complicado. “Dos fenómenos propios de la crisis están apareciendo en el horizonte del consumo: por un lado, las familias están comenzando a retornar a marcas alternativas o las que le aseguren el precio más bajo; por otro lado, los consumidores volvieron a comprar productos a granel”, indicó a LA GACETA la investigadora de la Fundación Mercado, Susana Nuti.
Algunas conductas
El cambio de hábitos de consumo está relacionado con dos factores: el golpe de la crisis en los ingresos y en el empleo. “Ante la incertidumbre, todo el mundo intenta cubrirse. Por ejemplo, en el gasto familiar se van prescindiendo de aquellos servicios considerados de esparcimiento hasta tanto la situación mejore. Entre las compañías financieras también hay cierta cobertura: además de desaparecer los planes de financiamiento largos aumentaron los seguros”, manifestó Nuti. En este último aspecto se inscriben las tarjetas de crédito ante el incremento de los índices de morosidad de sus clientes, planteó.
Frente a tantos anuncios oficiales que intentan activar el consumo, “la población ya no levanta la cabeza hacia el cielo para ver los fuegos artificiales; ni siquiera se detiene a escuchar los ruidos”, acotó la especialista. En ese contexto, estima que la inflación sólo se detuvo instantáneamente, al igual que el dólar, que seguirá subiendo su cotización preelectoral.








