14 Abril 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- El Tesoro de Estados Unidos está guiando a General Motors en los preparativos para una protección por bancarrota para el 1 de junio, pese a que la automotriz informó que podría reorganizarse fuera de los tribunales. GM está operando gracias a préstamos de emergencia del gobierno estadounidense. La fuerza de trabajo para el sector automotriz nombrada por el presidente Barack Obama, que supervisa su rescate, ha dicho que la empresa debe recortar costos y reducir sus deudas para continuar recibiendo ayuda. La Casa Blanca dio 60 días a GM para que presente un plan de reestructuración y está intentando determinar si la automotriz puede ser una compañía viable. Los riesgos de quiebra aumentan para GM, debido a la necesidad de reestructurar también el préstamo de U$S 13.400 millones que le dio el gobierno, según JPMorgan. (Reuters-Télam)








