Treinta años los separan. Uno, con sombrero de cuero; el otro, con una gorra de tela. Cuando de pelear por lo que, según entienden, les corresponde, la diferencia de edad deja de ser un obstáculo y se convierte en un mutuo aprendizaje.
Antonio Ayala, de 63 años, comenzó a trabajar la tierra desde muy temprana edad. "A los ocho años andaba tras las rastras, junto a mi padre (del mismo nombre). Soy descendiente de inmigrantes españoles", explicó el agricultor. "En 1961, por iniciativa de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, con la Cooperativa Unión y Progreso y una empresa desconocida -Agrosoja-, se implantó, por primera vez en la Ramada de Abajo y La Virginia, lotes de 10 y 15 hectáreas", recordó.
Participar de la protesta, junto a los demás agricultores, insume ciertos sacrificios. "Se deja de lado la reparación de las maquinarias, por ejemplo; pero la familia (cuatro hijos) me alienta para que defienda lo que nos corresponde", dijo.
A los 10 años, Miguel Basco (30) ya manejaba un tractor; a los 15, transportaba soja desde la Ramada de Abajo hasta Las Cejas. "Me levanto a las seis y trabajo más de 12 horas, a veces. Estamos cansados de esto; uno viene a la ruta y deja los galpones cerrados, no se cambia una herramienta, ni se arregla un alambrado", se quejó.
Miguel vivió temporadas duras. "Entre el 90 y el 97 tuvimos pérdidas muy grandes; tuvimos que vender el campo y ningún gobierno se fijó en nosotros", recordó con amargura.
Más allá de la diferencia de edades, Antonio y Miguel reconocen que, sin la participación del otro, la protesta no podría seguir. "Gracias a los jóvenes la lucha está en pie", afirmó uno. "Sacamos de los mayores la experiencia y siempre buscamos su opinión", dijo el otro.
Agricultura dejó de publicar datos clave
Buenos Aires.- La Secretaría de Agricultura dejó de publicar el relevamiento de estimaciones agrícolas argentinas en un momento clave de cosecha de soja y maíz, mientras en Chicago (CBOT), principal mercado referencial, continúan en alza los precios de los commodities. En la rueda nocturna de Chicago el trigo subió dos dólares, el maíz 1.30, la soja 3.20, el aceite de soja 6,60 y la harina del mismo origen, 2,80 la tonelada, en todos los casos por negocios a futuro.
La soja en el país llegó a tocar antes del paro agropecuario los $ 880 la tonelada mientras que en Chicago está ubicada en la franja de los U$S 360 por el mismo volumen. Sin embargo causa preocupación la ausencia de datos oficiales sobre la marcha de la cosecha y las comparaciones con períodos agrícolas anteriores ya que el Gobierno ordenó que se dejará de realizar la evaluación de la producción granaria argentina. La Secretaría de Agricultura no publicó las estimaciones agrícolas de marzo, lo que ahonda un proceso de discontinuación de información clave sobre el sector.
Por lo tanto, ahora el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales y otras evaluaciones privadas pasarán a tener mayor importancia para conocer cuántos granos se producene en el país. También adquirirán mayor importancia los datos que brinda el Departamento de Agricultura de EEUU y que realiza a través de mediciones satelitales pero que son parciales. Los últimos índices del Departamento de Estimaciones Agrícolas de Agricultura consignaron en enero que la producción granaria caía un 25% debido a las contingencias climáticas. Las fuentes consultadas en la Secretaría atribuyeron la demora a una revisión técnica. "El informe no se interrumpió, sólo se retrasó porque existe una reestructuración del sector en que se lo realiza", señalaron. (NA)












