“Los siete paros patronales son salvajes”, afirmó la Presidenta

La jefa de Estado puso en duda los intereses de los agricultores.

POR UNA ESCOTILLA. La Presidenta saluda al público desde el interior de un buque de investigación marítima. DYN
POR UNA ESCOTILLA. La Presidenta saluda al público desde el interior de un buque de investigación marítima. DYN
27 Marzo 2009

Buenos Aires.- La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, castigó a la dirigencia agropecuaria al sostener: “los siete paros patronales son salvajes. Es terrible la muerte de una persona que no pudo pasar con una ambulancia como consecuencia de los cortes de ruta en la provincia del Chaco”.
“Los argentinos necesitan una mirada diferente sobre los acontecimientos que se producen en el país. Me permito no ser ingenua. No puedo situar estos hechos en simples reclamos o intereses”, sostuvo la jefa de Estado. La Presidenta dijo que si el agro logra las medidas que pide y, luego de obtenerlas, se exige otra y después una más, como la coparticipación, los planteos pierden credibilidad. “Tengo que pensar que no estamos ante demandas legítimas sino ante situaciones de mayor densidad institucional”, dijo luego de firmar con intendentes bonaerenses la adhesión al Fondo Federal Solidario, que se constituirá con dinero de los derechos de exportación a la soja.
“Yo no recuerdo en la historia, ni siquiera regional, que en un año y tres meses haya habido siete paros, incluso con las características de desabastecimiento, escraches, cortes de rutas”, disparó Cristina.
De esta forma, la jefa de Estado atacó a la dirigencia rural dos veces el mismo día. La oportunidad anterior había sido durante el acto de bautismo de un buque para la investigación y preservación de los recursos ictícolas. Allí, subrayó: “nunca pararon cuando se descontaban salarios, cuando estaba la dictadura o cuando se instauró el corralito”.
“Ahora paran quizás porque es un Gobierno nacional y popular”, advirtió la jefa del Estado al referirse a la medida de protesta dispuesta por los dirigentes rurales. “Es cierto que la vida no es rosa y muchas veces hay intereses y conflictos, y hay que debatir, discutir y resolver, y de eso nadie tiene que horrorizarse o creer que por eso se acaba el mundo. Lo importante -agregó- es conocer los límites que son el respeto a la democracia, el respeto a las instituciones, el respeto al derecho de los otros, el respeto a trabajar y el respeto a transitar libremente por las rutas de la Patria. Estos son los límites, luego cada uno defiende y representa sus intereses”, concluyó. (DyN-NA)

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