La oposición cuestionó con severidad la decisión del Gobierno nacional de adelantar los comicios de parlamentarios nacionales para el último domingo de junio.
El titular de FR, Ricardo Bussi, aseguró que la medida encarna una señal de debilidad alarmante y que el kirchnerismo ha perdido el timón. “Resulta vergonzoso que en lugar de ocuparse de solucionar problemas como el desempleo, la inseguridad y la inflación, sólo estén pensando en campañas y politiquería”, deleznó el legislador.
Su hermano y compañero de bancada, Luis José Bussi, calificó la situación como un caso de inseguridad jurídica, que determina que, en el país, la república es una quimera. “Esta es una autocracia en donde la ley no responde al interés general sino que se somete al designio del poderoso”, aseveró.
Osvaldo Cirnigliaro condenó que la Nación busque cambiar el eje del debate público, ante la certeza de que perderá los comicios, cuando el pueblo demanda la resolución de problemas gravísimos. “Cualquiera sea el resultado electoral, los verdaderos problemas no serán resueltos: los delincuentes seguirán matando y robando, mientras la desocupación, la inflación y la pobreza seguirán creciendo”, cuestionó el laborista.
Esteban Jerez, por su parte, calificó de irresponsable la disposición del Gobierno. “Es una decisión trasnochada”, condenó. “Pero la oposición también tiene que adoptar una posición madura e inteligente: hay que deponer intereses sectoriales y personales y consagrar ya una unidad que nos permita derrotar al oficialismo en junio. Porque ellos son los débiles y desesperados”, manifestó.
El concejal radical José Luis Avignone, en tanto, responsabilizó de la medida a “una mente obsesiva y perversa que tiene una gran influencia sobre la Presidenta”. “Conducen al país a un laberinto sin salida. El desencuentro entre los argentinos volverá a ser la nota en un futuro no muy lejano”, aseguró el edil capitalino.








