Este es el principio del fin de la crisis, dijo Obama

El jefe de Estado indicó que, en materia de sanidad y de obras viales, su gestión "hizo en 30 días de gobierno más que en toda una década". El Presidente promulgó el multimillonario paquete de estímulos, el más grande de la historia de su país desde la Segunda Guerra Mundial, según señaló. Los pormenores.

UN HECHO HISTORICO. Obama estampa su firma en el plan, ante la atenta mirada del vicepresidente, Joe Biden. REUTERS
UN HECHO HISTORICO. Obama estampa su firma en el plan, ante la atenta mirada del vicepresidente, Joe Biden. REUTERS
18 Febrero 2009

Washington/Denver.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama firmó ayer, en Denver, la puesta en marcha del Plan de Recuperación y Reinversión, un paquete de medidas por valor de U$S 787.000 millones que representan el mayor gasto fuera del presupuesto desde la Segunda Guerra Mundial.
“Ahí lo tienen, está hecho”, aseguró satisfechó Obama al estampar su firma en la ley, que definió como el más amplio paquete de recuperación en la historia de Estados Unidos. El plan supone el primer gran proyecto legislativo que impulsa y rubrica Obama desde que se convirtió en jefe de Estado. Y espera que contribuya a crear o a salvar entre tres y cuatro millones de puestos de trabajo.
Obama advirtió que el plan no solucionará todos los problemas, pero destacó que con él se pueden dar los primeros pasos para poner más firmes cimientos para la economía del país. “No quiero simular que hoy marca el final de nuestros problemas económicos, ni que constituye todo lo que vamos a tener que hacer para voltear la economía. Pero hoy sí marca el principio del fin”, sentenció.
Casi el 35% del paquete (unos U$S 288.000 millones) se destinará a rebajas fiscales. Otros U$S 144.000 millones a crear un fondo que alivie los problemas presupuestarios de estados y municipios, entre ellos algunos tan importantes como California, Florida y Nueva York. Además, U$S 111.000 millones se dedicarán a inversiones en infraestructuras, U$S 81.000 millones a prestaciones sociales y U$S 59.000 millones serán invertidos en sanidad. Obama presentó el programa como el producto de amplias consultas entre numerosos sectores de la economía y política del país, entre los que incluyó a los republicanos, a pesar de que sólo tres de ellos apoyaron el paquete en el Congreso.

Los días previos
El plan de estímulo fue aprobado a fines de la semana pasada por 246 votos a favor y 183 en contra en la Cámara de Representantes, y 60 a favor y 38 en contra en el Senado. “Es algo raro en Washington que gente con tan diversos y diferentes puntos de vista se una y apoye la misma ley”, dijo el jefe de Estado. Al presentar los diferentes aspectos de la ley, Obama habló en términos históricos. Aseguró que el gasto que incluye en educación es el mayor de la historia, el de infraestructuras el mayor desde que (el ex presidente Dwight) Eisenhower construyó el sistema de carreteras, y el de sanidad: “supone haber hecho en 30 días de gobierno más que en toda una década”, dijo.
Una de las grandes novedades del plan es que la utilización de tal cantidad de dinero público sea transparente. Por ello, aseguró, todos los ciudadanos podrán seguir los gastos que se hagan a través de la web -www.recovery.gov-.
Con la firma de la ley, Obama puso en marcha también un programa de disminución de impuestos que beneficiará al 95% de la clase media estadounidense, con recortes de U$S 400 para la casi totalidad de los trabajadores y de U$S 800 por matrimonio.
Antes de la promulgación de la norma, el vocero presidencial Robert Gibbs dijo que la Casa Blanca no descartaba una segunda ley de estímulo, aunque aclaró que no había proyectos en curso.
El plan de estímulo constituye una de las patas del taburete en que Obama espera cimentar la recuperación económica de Estados Unidos, que se encuentra en recesión oficialmente desde diciembre de 2007, y que desde entonces perdió 3,6 millones de trabajos, lo que situó la tasa de desempleo en el 7,6%. El segundo pilar de la recuperación debe ser el plan de rescate de las entidades financieras para reactivar el crédito, que podría alcanzar el billón de dólares de inversión privada y pública. Los primeros esbozos del plan, presentados la pasada semana por el nuevo secretario del Tesoro, Timothy Geithner, no fueron bien acogidos por Wall Street. El tercer pilar consistirá en un programa de ayuda para frenar la catarata de impagos y desahucios en el mercado inmobiliario. El Gobierno aún no dio detalles, pero prometió hacerlo hoy. “Nada de esto será fácil”, reiteró el Presidente. “La carretera hacia la recuperación no será recta. Haremos progresos y habrá algunos patinazos en el camino. Requerirá coraje y disciplina y un nuevo sentimiento de responsabilidad que estuvo ausente desde Wall Street hasta Washington”, agregó. (DPA-Télam)

Efectos globales

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1- General Motors (GM) prevé suprimir 47.000 empleos en todo el mundo este año, la mayoría en EE UU, y pide al Estado unos U$S 30.000 millones para sobrevivir.

2- La fábrica de automóviles estadounidense Chrysler hizo saber ayer que necesita U$S 5.000 millones adicionales de fondos públicos.

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3- Obama prevé anunciar hoy un nuevo paquete de unos U$S 50.000 millones , con el fin de frenar una ola de ejecuciones hipotecarias contra 10.000 familias.

4- En lo que va del año, la crisis internacional le ha costado a la Unión Europea unos 3,5 millones de puestos laborales, sobre todo del sector automotriz.

5- La confianza de los constructores de EE UU mejoró este mes, pero se mantuvo cerca de los mínimos históricos, dijo la asociación del sector.

6- Los bancos rescatados por el Gobierno de EE UU en 2008 continúan prestando dinero, según una investigación del departamento del Tesoro.

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