03 Febrero 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, mantuvo sus sombrías predicciones sobre el efecto de la recesión en la economía mundial. En una entrevista televisiva, el jefe de Estado no descartó la posibilidad de que más bancos quiebren como consecuencia de la debacle financiera internacional, pero aseguró que los depósitos de los ciudadanos norteamericanos no corren peligro.
Asimismo, Obama minimizó las diferencias entre los senadores demócratas y republicanos, estos últimos, reacios a avalar algunos puntos del plan de estímulo financiero por más de U$S 800.000 millones ya sancionado por la Cámara de Representantes.
Ese paquete de medidas es considerado de suma importancia por Obama para impulsar la recuperación de la economía, a tal punto que condicionó su continuidad política a la aprobación del programa, a menos de un mes de haber asumido.
Asimismo, Obama minimizó las diferencias entre los senadores demócratas y republicanos, estos últimos, reacios a avalar algunos puntos del plan de estímulo financiero por más de U$S 800.000 millones ya sancionado por la Cámara de Representantes.
Ese paquete de medidas es considerado de suma importancia por Obama para impulsar la recuperación de la economía, a tal punto que condicionó su continuidad política a la aprobación del programa, a menos de un mes de haber asumido.









