La debilidad de la economía de EE UU arrastra a las Bolsas

Aunque los índices finalmente cerraron con altibajos, durante la jornada reinó el pesimismo. El Merval no pudo alejarse de la tendencia negativa y arrancó febrero con una baja del 1,78%. El Nasdaq pudo sacar ventajas.

MALA PERFORMANCE. La crisis económica sigue haciendo estragos en los mercados y persiste la incertidumbre. REUTER
MALA PERFORMANCE. La crisis económica sigue haciendo estragos en los mercados y persiste la incertidumbre. REUTER
03 Febrero 2009

BUENOS AIRES.- Los principales mercados bursátiles internacionales operaron con altibajos, aunque, en general, se impuso el pesimismo, debido a una serie de malas noticias que ilustran la parálisis de la economía mundial.
La Bolsa porteña no pudo despegar de la tendencia negativa que provino de los principales mercados del mundo. El índice de las acciones líderes, el Merval, arrancó febrero con una baja del 1,78%, que lo dejó en 1.057,82 puntos.
Ayer se conocieron nuevos datos que corroboraron la debilidad de la economía estadounidense y potenciaron los temores a que la recesión mundial siga frenando la demanda. El consumo de diciembre en Estados Unidos fue peor a lo esperado por el mercado y, simultáneamente, cayeron los precios del petróleo y del resto de los commodities (ver “Continúa en picada el valor del petróleo” y “El precio de la soja baja...”). Con todos esos datos se generó en los mercados internacionales una caída que parece no tener freno.
Wall Street cerró con altibajos en sus principales indicadores, en una jornada en que el Dow Jones resultó afectado por la difusión de los últimos datos de la economía, mientras que el Nasdaq se movió en terreno positivo a causa del buen desempeño de empresas tecnológicas, como Microsoft e Intel.
El Dow Jones perdió un 0,80% y el Nasdaq avanzó un 1,22%.
En ese contexto, los negocios en la Bolsa porteña sumaron apenas $ 15,16 millones. Cautela y escepticismo son las sensaciones que generan en los operadores las reducidas dimensiones del mercado bursátil. La poca actividad prende luces de alerta en quienes participan del negocio bursátil, ante el temor a que esta anemia se instale por un buen tiempo en la Bolsa porteña.
Durante enero, las acciones movilizaron un promedio de $ 31,6 millones diarios, frente a los $ 93,5 millones del primer mes de 2008.
La tendencia ya se venía perfilando en noviembre y en diciembre del año pasado, cuando la media resultó de $ 41,5 millones y $ 65,1 millones diarios, respectivamente.
Según los expertos, estos número dan cuenta de un juego corto en el que la búsqueda de rápidas diferencias neutralizan los atisbos de reacción. El índice Merval venía de perder casi un 50% en diciembre y luego llegó recuperar un 12% en la primera parte de enero, pero terminó el mes cediendo un 0,24%.
En Brasil, el índice Bovespa de la Bolsa de Sao Paulo retrocedió un 1,6%, con lo que extendió las pérdidas de la sesión anterior. Y el real se depreció un 0,61%, a 2,328 reales por dólar, la tercera jornada en la que se devaluó frente a la moneda estadounidense.
En Europa, las principales plazas cayeron: Frankfurt perdió un 1,55%; Londres, un 1,73%; París, un 1,48%, y Madrid, un 2,57%.
El pesimismo se acrecentó ayer debido a que el fin de semana no dio ningún respiro: se conoció entre el sábado y el domingo que dos bancos regionales estadounidenses cerraron este fin de semana. Con ello, la cifra de grandes entidades financieras de Estados Unidos en bancarrota asciende a seis.
A ello se sumaron ayer malas noticias económicas procedentes de Asia: un crecimiento galopante del desempleo en China -20 millones-, el descalabro de la industria automovilística japonesa -el nivel más bajo de ventas en 41 años- y una drástica reducción de las exportaciones surcoreanas. Esto tumbó a las principales plazas asiáticas: La de Tokio perdió un 1,50% y la de Hong Kong, un 3,1%. Y la plaza china, que cerró con un alza de un 1,06%, decepcionó a los corredores que apostaban por una subida mucho mayor tras los festejos del Año Nuevo chino. (Télam-AFP-NA)

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