“Un inversor toma decisiones de invertir en base a una tasa de retorno ajustada por riesgo. Esto quiere decir que cuando el riesgo sea mayor, la tasa de retorno que exigirá el inversor será mayor para estar dispuesto a inmovilizar capitales en un determinado país o en un determinado sector”. Así reflexionó Fernando Marengo, director de Investigaciones de la Fundación del Tucumán, economista del Estudio Arriazu y profesor de Macroeconomía de la Universidad Católica Argentina.
“Si analizamos cómo afecta la intervención estatal el clima de negocios, el primer síntoma que tenemos claro es que en el momento en que se reestatizó el sistema de jubilaciones, los ahorristas reaccionaron de una manera extremadamente negativa, al sacar capitales por más de U$S 6.000 millones en un par de meses. Eso provocó una suba de la tasa de interés y se paralizaron todas las decisiones de inversión”, remarcó el experto. Sostuvo que la caída de depósitos, la pérdida de reservas y la salida de capitales del tercer trimestre de 2008, cuando se anunció la estatización de las AFJP, fue mayor a lo que había pasado en el segundo trimestre con el campo, que ya había sido grave. “Está claro que el mundo está en un momento convulsionado, desde el punto de vista financiero y desde lo económico. Desde lo financiero, desapareció el mercado de capitales para todo el mundo, especialmente para la Argentina, por problemas puntuales que enfrenta el país”, subrayó Marengo. “La Argentina todavía tiene cerrados los mercados de capitales, y los problemas que tienen las empresas demuestra que el sector privado tampoco tiene acceso al financiamiento. La intervención estatal en TGN, Edelap, Aerolíneas Argentinas y en las AFJP fue claro que tuvo un impacto negativo en la economía. El problema de las intervenciones es que generan un problema fiscal para el Gobierno, porque no queda claro de dónde sacará los fondos para afrontar todos los servicios de deuda que deben hacer frente estas empresas”, añadió.
Marengo opinó que toda vez que el Gobierno intervenga en un sector y que congele la tasa de retorno, como hace con los lácteos y la carne, entre muchos otros, es posible que no cierre la ecuación. “De esta forma, no hay manera de que se concrete una inversión”, sentenció el experto.
11 Enero 2009 Seguir en 









