Empresarios opinan que es malo el clima de inversión
Según SEL, la desaceleración de la inversión no es resultado únicamente del cambio de tendencia en las ventas o en la rentabilidad, sino de una pérdida de confianza originada en factores políticos e institucionales domésticos, y en la crisis internacional. Creció la inseguridad jurídica en el país.
El enrarecimiento del clima de negocios en la Argentina comenzó a insinuarse en 2007, como resultado de la inflación y del aumento de los costos, proceso que se intensificó en el segundo semestre de 2008, a partir del deterioro de la situación social que se produjo tras la pérdida de confianza surgida por el conflicto con el campo y, más recientemente, con la crisis internacional. Así lo establecen los resultados de la Encuesta de Clima de Negocios, realizada por SEL Consultores entre 150 directores, gerentes de administración y finanzas y controllers de empresas líderes y medianas de la Argentina.
Un indicador relevante del cambio de las expectativas, es que sólo uno de cada cuatro consultados opina que la situación de su empresa mejorará de aquí a un año. Por primera vez -dice SEL- son más los que esperan que los negocios empeoren: el 35% cree que pasará eso. La proporción que considera que la empresa estará peor aumentó 21 puntos respecto del primer trimestre de 2008 y 30 puntos con relación al promedio de 2006-2007. “Por primera vez son más los que esperan que de aquí a un año los negocios empeoren: el 35% cree que pasará eso. Los que opinan que la situación mejorará son el 23%”, destaca la consultora. El 34% opina que en los próximos meses continuará bajando la demanda laboral.
En 2006 y en 2007, dos tercios de las empresas consideraban que la rentabilidad era muy buena o buena. Todavía en el primer semestre de 2008, más de la mitad tenía un juicio positivo similar sobre la rentabilidad. Pero en este último trimestre del año pasado, la proporción bajó al 41% y dos de cada tres firmas opinaban que disminuía por el efecto combinado del aumento de los costos y la caída de la demanda.
Según SEL, la desaceleración de la inversión no es resultado únicamente del cambio de tendencia en las ventas o en la rentabilidad, sino de una pérdida de confianza originada en factores políticos e institucionales domésticos, y en la crisis internacional. La situación política creada a partir del conflicto con el campo afectó las decisiones de inversión y el examen de nuevos proyectos del 44% de las empresas; la crisis internacional, por su parte, está reduciendo o postergando los programas de inversión, y cancelando o postergando el análisis de nuevos proyectos en el 67% de las compañías. La consultora señala que hasta ahora, de todos modos, los factores domésticos parecen pesar más que la crisis global en la desaceleración de la inversión. Así piensa el 56%, frente a 27% que se inclina por la crisis, y un 17% que les atribuye una importancia equivalente. “Entre los factores domésticos, la reciente estatización del sistema previsional ha tenido un efecto negativo en la confianza inversora de las empresas. Dos de cada tres opinan que genera inseguridad jurídica e incertidumbre. Una de cada tres, por su parte, dice que es causa directa de reducción de inversiones y caída de la actividad económica. La desaceleración de la inversión no es resultado sólo del cambio de tendencia en las ventas o la rentabilidad sino de una pérdida de confianza originada en factores políticos e institucionales domésticos, y en la crisis internacional”, remarca SEL.
“En las actuales circunstancias, no sorprende que la mayoría califique el clima de inversión como malo. Lo que sí llama la atención, es la velocidad con que ha aumentado esta percepción”, subraya la consultora. En el primer trimestre de 2008, participaba de esa opinión el 23% de las empresas; en el último trimestre era el 58%. Nueve de cada 10 compañías creen que el clima de inversión empeoró con relación a un año atrás y nueve de cada 10 piensan que este año no mejorará.
El informe destaca que hay una correlación marcada entre la calificación del clima de inversión y la percepción de seguridad jurídica por parte de las empresas. “Los factores que caracterizan la inseguridad jurídica son los cambios frecuentes en las reglas (81%) y la intromisión del Poder Ejecutivo (67%). Para la mayoría, ambos son vistos como simultáneos. El 80% opina que la seguridad jurídica ha empeorado en el último año”, añade SEL. “Una consecuencia principal de la creciente percepción de escasa seguridad jurídica es que el horizonte de previsibilidad para invertir ha caído a sólo 1,3 año. En 2006 era de tres años y en 2007 de 2,7 años. En el primer trimestre de 2008 fue de 2,5 años. Con un horizonte tan corto, no parece haber campo para proyectos con una tasa de retorno normal”, señala SEL. “En una escala de 1 a 10, en la que1 es ‘muy malo’ y 10 es ‘muy bueno’, el respeto a los derechos de propiedad, de independencia y correcta administración de la Justicia; del cumplimiento de los compromisos del Estado; del aprovechamiento de las oportunidades de comercio internacional; y de la solvencia profesional y de gestión de la administración pública, califican todos por debajo de 4”, finaliza la consultora.








